Consideran que supondría una buena fuente de ingresos para la pequeña localidad si bien son escépticos en cuanto a la realidad del proyecto, autorizado en marzo por la Xunta

El viejo proyecto de un parque eólico  en la pequeña localidad de Cernego, en el municipio de Vilamartín,  sigue en pie. El alcalde, Enrique Álvarez Barreiro confirmó  que la empresa que tiene previsto ejecutarlo, AVE Cernego SLU, está pendiente de  de la gestión de subvenciones y otros trámites para ejecutarlo, si bien cuenta con el visto bueno de la  Xunta de Galicia, pues fue autorizado por la misma el pasado mes de marzo.

Cernego está rodeado de castaños

Cernego está rodeado de castaños

El proyecto consiste en la instalación de siete aerogeneradores, situados  en los montes entre San Vicente y Cernego, con una potencia de 21 megavatios.  Y la inversión supera los 20 millones de euros.“Supondrá un beneficio económico para las comunidades de montes de ambos pueblos a los que la empresa tendrá que pagar el alquiler de los terrenos”, aclaró el alcalde de  Vilamartín.

Monte  al fondo donde irá el parque eólico

Monte al fondo donde irá el parque eólico

Por su parte, los vecinos de Cernego , localidad en la que sólo residen 20 vecinos, la mayoría personas mayores cuyo día a día son las labores del campo, viven ajenos a la ejecución de este  proyecto. Eso sí, lo ven con muy buenos ojos, entre otras cosas porque ello supondría fondos para una aldea por la  que nadie mira desde tiempos inmemoriales debido a su escasa población.

Perfecto Soto Mondelo, pedáneo y presidente de la asociación de vecinos de la localidad, explica que “eso nos parece que fue un cuento chino. Nadie se puso en contacto con nosotros. No obstante,  los vecinos estaríamos  muy contentos si lo pusieran. Supondría dinero para el pueblo”. En este sentido, señala que  “se hablaba de que nos darían 11.000 euros al año, aunque algunos vecinos proponían que dieran algo menos y nos diesen la luz gratis”.  Y esgrime que el pueblo es algo escéptico con el proyecto pero que lo recibirían con los brazos abiertos.

Perfecto Soto, pedáneo de Cernego

Perfecto Soto, pedáneo de Cernego

Sotelo  Mondelo recuerda que hace aproximadamente cinco años pusieron en la cumbre de los montes una torre para medir el potencial del viento por la que el pueblo percibiría 1.000 euros  al año y “nos dieron esa cantidad la primera vez y ya no pagaron nunca más, aunque en este caso no se si era la misma empresa que dicen que va a hacer el proyecto. Y ahí sigue la torre…nadie la quitó”.

Los vecinos están convencidos de  que supondrá una ventaja económica y que no hay impacto medioambiental desde el punto de vista estético, aunque el pueblo goce de una belleza incuestionable al estar rodeado de castaños. “Más estropeado que está el  paisaje en Galicia…todo estropea, también los embalses. Pero estamos a favor completamente”, dice otro vecino, Juan Guerra, quien destaca que “se trata de energía y una energía limpia”.

Juan Guerra habla del parque eólico

Juan Guerra habla del parque eólico

Cernego cree que además podrían crearse  puestos de trabajo  para vecinos de la zona, algo muy necesario teniendo en cuenta la tasa de de desempleo.

La obra entraña una gran complejidad técnica desde el punto de vista del traslado de los aerogeneradores y material hasta los montes de Cernego pues, en la actualidad, cuenta con  una carretera muy estrecha de acceso al pueblo intransitable para vehículos pesados. El grupo de gobierno  anterior tenía previsto abrir una nueva vía para facilitar los desplazamientos.

Juan Guerra, vecino de Cernego, señala donde irá el parque

Juan Guerra, vecino de Cernego, señala donde irá el parque

Sea como fuere,  y aún cuando no hay fecha de inicio de los trabajo, el  parque eólico de Cernego prevé una producción de  61.500 megavatios, que equivale al consumo anual de 15.000 hogares gallegos, tal y como detalló el pasado mes de marzo la Xunta de Galicia, después de autorizarlo.

Cernego aguarda ahora, con paciencia, a que  se materialice este proyecto.