• Medio Rural aporta 4,25 millones de euros para fomentar la transformación y elaboración de los productos vitícolas
  • El Diario Oficial de Galicia publica hoy la orden de ayudas de este año, que aumenta su presupuesto más de un 13%
  • Pueden solicitar estas subvenciones hasta el día 31 de enero tanto empresas vitivinícolas como organizaciones de productores, asociaciones y organizaciones interprofesional 

 

El Diario Oficial de Galicia (DOG) publica hoy la orden de la Consellería do Medio Rural por la que se establecen las bases reguladoras de las ayudas para inversiones que permitan la elaboración y comercialización de productos vitícolas para el período 2019-2023, financiadas por el Fondo Europeo Agrícola de Garantía (Feaga). Estas subvenciones aumentan este año su presupuesto más de un 13%, llegando a los 4,25 millones de euros a invertir en dos años.

Pueden solicitar las aportaciones tanto empresas vitivinícolas como organizaciones y asociaciones de productores y organizaciones interprofesionales. El plazo de presentación de solicitudes comienza mañana y estará abierto hasta el 31 de enero.

A través de esta orden se subvencionará la construcción, adquisición o mejora de bienes inmuebles y la compra de maquinaria y nuevas equipaciones. También se financia la adquisición o desarrollo de soportes lógicos de ordenador, de patentes, licencias, derechos de autor y el registro de marcas colectivas, así como los gastos relacionados con honorarios de arquitectos, ingenieros y asesores y los estudios de viabilidad.

De este modo, se pretende fomentar la agrupación de los primeros eslabones de la cadena alimentaria mediante y la sostenibilidad económica y social integral de las industrias. Se busca asimismo, incrementar la dimensión empresarial de las empresas y la participación de los viticultores y elaboradores en la cadena de valor. Las ayudas también tienen por objeto a incentivar la sostenibilidad desde el punto de vista medioambiental con el ahorro de energía, la apuesta por las renovables y la valorización y tratamiento de los residuos, con el fin de impulsar la certificación medioambiental de las instalaciones.

Otra finalidad de esta orden es fomentar la producción ecológica y facilitar la introducción de las tecnologías digitales en las empresas, por lo que se valorarán todos estos objetivos estratégicos a la hora de resolver las ayudas por concurrencia competitiva.