• El invierno fue en Galicia cálido y seco, con un déficit de precipitaciones de casi el 30% respecto a los valores habituales
  • El informe estacional elaborado por Meteogalicia concluye que durante el trimestre diciembre-febrero se registró una temperatura media de 9,2 grados, es decir, 0,73 grados por encima de lo esperado en esta época del año
  • Durante los últimos tres meses, en el conjunto de la comunidad se recogieron de media 323 litros por metro cuadrado, un 27% menos que en el período 1981-2010

 

Galicia vivió un invierno cálido y seco, con temperaturas medias que se situaron por encima de los valores esperados y un déficit de precipitaciones de casi el 30% con respecto a lo habitual en esta época del año. Así se concluye en el informe estacional elaborado por Meteogalicia, en el que se comparan los registros de temperatura y lluvia de los últimos tres meses con el período histórico de referencia 1981-2010.

Concretamente, la estación se caracterizó en Galicia por presentar unas temperaturas más elevadas de lo habitual, especialmente por lo que respecta a las máximas, que registraron valores altos, mientras que las mínimas se mantuvieron dentro de la normalidad. Así, la anomalía media que registraron los termómetros en este período fue de 0,73 grados más respecto a lo habitual, una desviación que permite concluir que este invierno, con una temperatura media de 9,2 grados centígrados, fue cálido en el conjunto de la comunidad.

En cuanto al análisis detallado por meses, hace falta subrayar que fue una estación marcada por los extremos. De hecho, diciembre y febrero fueron muy cálidos debido a la influencia de las borrascas atlánticas y a las situaciones anticiclónicas que se vivieron durante gran parte de estos meses. El invierno precedente más cálido fue el de 2015-2016.

En el caso concreto de febrero, hay que remontarse hasta el año 2008 para encontrar un mes en el que tanto las temperaturas máximas como las medias fueran más altas. Por el contrario, enero fue muy frío, con un predominio de cielos despejados y buen tiempo sobre todo durante la primera quincena que lo sitúan como el mes más frío registrado en Galicia desde 2006.

Por lo que respecta a las precipitaciones, la estación se caracterizó en general en la comunidad por ser seca, con un déficit hídrico del 27% respecto a los valores habituales para esta época del año. Así, habida cuenta los datos de las 16 estaciones meteorológicas más representativas, los valores medios de lluvia recogida en Galicia fueron de 323 litros por metro cuadrado, mientras que las cifras más bajas de precipitaciones se dieron en el municipio de Verín y en la comarca de Valdeorras, donde no se llegó a 50 litros por metro cuadrado.

Con todo, también hubo excepciones y en las comarcas lucenses de Ancares y A Fonsagrada, por ejemplo, se recogió en este trimestre un 68% más de precipitaciones del habitual para ambas zonas.

Analizando en conjunto las precipitaciones registradas durante el pasado trimestre, no habría que remontarse mucho para encontrar un precedente más seco en Galicia ya que en invierno 2016-2017 el déficit hídrico se situó en el 36%.

Por último, y habida cuenta el análisis mes a mes que figura en el informe, el comportamiento de la estación en cuanto a la lluvia tampoco fue homogéneo. Diciembre y febrero fueron meses secos, con déficits hídricos del 32% y del 53%, respectivamente, en comparación con los valores habituales. Enero, en cambio, presentó registros normales para esta época del año, gracias sobre todo a las intensas lluvias recogidas en tres jornadas concretas: los días 19, 30 y 31.