tipos de fondos

Las tendencias de los mercados antes del inicio de la crisis en materia de fondos de inversión estaba clara que iba hacia la comercialización de los llamados de aquella ‘hedge funds’ que a la postre fueron los grandes causantes de la crisis actual al explotar la burbuja inmobiliaira. También podemos denominarlos como los fondos de alto riesgo.

Fondos atractivos por las posibles ganancias a obtener en cortos plazos de tiempo, centrados mayormente en la ‘cultura del ladrillo’. Caída esta, los hedge funds son un claro ejemplo de productos de ‘alto diseño’ pensados para clientes con mucho dinero y que, con un claro afán especulativo, querían ganar mucho más rápidamente.

Cuando llegó la crisis se hablaba de que no a todos los países les afectaría por igual, siendo un grupo de ellos incluso beneficiados por la llegada de esta crisis que continúa. Eran las denominadas economías emergentes. Invertir en Brasil, Chile, China o Europa del Este era la moda porque los economistas decían que ni se verían afectados por la crisis y que, incluso, saldrían reforzados.

Era habitual ver por las entidades financieras a los empleados de los bancos vender fondos de inversión que invertían en empresas chinas como si fuera lo más normal del mundo. Lo que ocurrió es que no se contaba con que la crisis duraría tanto, lo cual ha hecho que también haya llegado a estas ‘economías emergentes’ y estén surgiendo continuamente noticias de burbujas financieras o inmobiliarias que pueden explotar en estos países.

Estos dos ejemplos son claros fondos especulativos que bien por el sector en el que invertían bien por la zona del planeta en la que lo hacían, eran de los considerados como ‘exóticos’ y, claro está, susceptibles de conseguir grandes beneficios.

Los primeros ya difícilmente se comercializan a particulares en las entidades financieras, pero los segundos aun siguen comercializándose con lo cual, si alguno quiere invertir en estas economías emergentes, lo puede hacer sin problemas hoy en día.

¿En qué fondos puedo invertir hoy en día en el mercado actual que puedan considerarse como exóticos o, por decirlo de otra forma, poco habituales?

Lógicamente son fondos de inversión no aptos para todos los perfiles de ahorradores o inversores y se centran más en los fondos de inversión de renta variable mixta (más componente en renta variable que fija) o en los fondos de renta variable pura.

Si vamos a cuestiones geográficas, podemos invertir sin problemas en fondos que tengan la mayoría de su activo invertido en acciones de empresas situadas en Europa del Este, en empresas inmobiliarias en Brasil o empresas manufactureras en China, por no recurrir a fondos que inviertan el 100% de su capital en el archiconocido mercado tecnológico americano.

Si vamos más a cuestiones de activos subyacentes que están por debajo del fondo en los que invierte, fue habitual estos últimos años el invertir en fondos que comprasen oro, plata u otros metales preciosos. Pero también se puede invertir en fondos que invierten en otro tipo de minerales, como el platino o mismamente el uranio.

También ha estado de moda la comercialización de fondos que inviertan en materias primas vinculadas a la alimentación: todo tipo de cereales, café,…., todo lo que sea cuantificable y susceptible de tener oscilaciones en sus precios con claro afán especulativo es susceptible de ser negociado y, por lo tanto, ser objeto de inversión por un fondo. Incluso no hace mucho que surgió un fondo de inversión que invierte en vino, lógicamente, de precio  desorbitado. Más conocidos pero igual de exóticos son los fondos de inversión que invierten en obras de arte.

Pero si seguimos los consejos de Warren Buffet, el Oráculo de Omaha, su primera máxima es la de no invertir en aquello que no se entiende, con lo cual meterse a invertir en empresas del Este de Europa, de China o que especulen con trigo o centeno, son ganas de tener problemas.

Mención aparte tiene los fondos que invierten en derivados financieros (ETFs, CDS,…) o en divisas (forex). Son fondos de riesgo sin lugar a dudas, pero que ya llevan mucho tiempo en el mercado y ya permiten ver sus evoluciones a lo largo del tiempo y sus comportamientos, con lo cual, dentro de lo exótico, no dejan de ser productos ya habituales y conocidos.

Lo que está claro es que hay fondos para invertir en casi todo lo que se quiera, todo dependerá de nuestra postura contra el riesgo y las ganas de especular que tengamos.