Elena Martínez y Raúl García, conforman el  Cofrubi Vaurien Team, y nos reciben en la semana del que será su segundo mundial, para explicarnos su atípica historia.

Camino de su segundo mundial

Camino de su segundo mundial

 

Elena y Raúl son un ejemplo de cómo el amor a un deporte permite llegar a competir en lo más alto a nivel internacional sin que precisamente haya unas condiciones propicias para la práctica en donde uno es o reside. Es el caso de estos dos bercianos, amantes y practicantes del deporte de la vela, en una comarca como es el Bierzo donde no es precisamente que destaque por su amplio mar.

Pero de lugares sin mar, también salen mundialistas de vela, y ellos son la prueba palpable. Han roto los límites propios e incluso los del entorno, ya que deben entrenar en un pantano, que no tiene, ni mucho menos, las condiciones que después se encontrarán en el mar.

 

En acción

En acción

“La vela no es un deporte elitista”

La vela, cuenta en la comarca de el Bierzo con un grupo de fieles, a pesar estar lastrados por la etiqueta de ser un deporte para ricos, “odiamos la estampa que se le pone a deporte”. Nada más lejos de la realidad, y Raúl, con años de experiencia, siendo un referente y habiendo luchado mucho para llegar donde está invita a todo el mundo a que se acerque y lo compruebe. “Cuando hablamos de este deporte la gente se imagina que cualquier cosa va a ser carísima y cuando preguntan se sorprenden, empezar a navegar me atrevo a decir, que está al alcance de casi todo el mundo. Puedes ir a cualquier escuela, te van a enseñar a navegar, te van a prestar un barco, un chaleco salvavidas y nada más vas a tener que pagar el curso”, explica Raúl. “A partir de ahí, si te gusta ya puedes comprar la embarcación. Una del mismo tipo que la que usamos Elena y yo la puedes comprar por 1.500 € de segunda mano y tienes barco para años”.

 

Su tercer puesto en Santoña

Su tercer puesto en Santoña

“Está muy desaprovechado y se podría aprovechar para muchos deportes”

Su historia, está vinculada al pantano de Bárcena ineludiblemente, para ellos “un lujo” poder estar a quince minutos de su centro de operaciones.

Aún así,  creen que no se aprovecha lo suficiente y que con implicación de los Ayuntamientos y demás instituciones públicas se podría crear un verdadero centro de deportes acuáticos.

 

Maniobrando con el Cofrubi Vaurien Team

Maniobrando con el Cofrubi Vaurien Team

“Los retos hacen más bonito este deporte”

 

Pasado el primer mundial, en el cual, a pesar de dar el 200% se llevaron un sabor agridulce, ya que tenían otras cotas, pero un cúmulo de fatalidades como choques, truncó una mejor posición.

Ahora con una año más de experiencia, y pese a la juventud de Elena (15 años), se plantan en otro mundial, en la Toscana (Italia) con un objetivo claro: disfrutarlo.

Esta pareja atípica, ya que Elena posee tradición familiar y empezó a navegar con siete años y Raúl llegó por “pura casualidad” han sido capaces de ser campeones de Castilla y León, estar en la élite nacional y llegar a su segundo mundial.

Han demostrado que se puede llegar, a pesar del clima que impide durante meses navegar, a pesar de tener que ser sus propios mecánicos, de no tener mar…pero como dicen “las retos hacen más bonito este deporte”.

 

Nos despedimos, ellos esperan que su deporte siga cogiendo fuerza y nosotros que les allanen el camino.

Han luchado mucho, se lo merecen, recordamos como cuenta Raúl que siendo un chaval, estuvo un mes lijando su primer barco y como al final su padre le compró una lijadora eléctrica viendo su pasión por navegar “y el coste de las lijas”. Vemos las ganas y la fuerza de Elena, que rompe moldes con su precocidad y que nunca se rinde, incluso tirando del veterano del equipo, cuando la situación lo requiere. Se les han cerrado mil puertas, y ahí siguen.

Nos han relatado, el compañerismo de su clase, con entusiasmo, una y mil historias, sus vicisitudes…dos personas, que a base de esfuerzo van a su segundo mundial. A un mundial no accede cualquiera, el que ha practicado, el deporte que sea, lo sabe, y van, por segunda vez, desde una comarca sin mar, sin tradición, compitiendo con gente que tiene más recursos y posibilidades y aun así, sintiéndose afortunados de poder hacerlo.

Para el Cofrubi Vaurien Team, Elena y Raúl comienza su segundo mundial en una semana, que tengan “una buena salida” y lo disfruten, se lo han ganado.

 

Objetivo Italia 2014