• El verano gallego fue cálido y húmedo con una diferencia de 0.71ºC de la temperatura media y un 32% más de lluvia media registrada
  • La directora general de Calidad Ambiental y Cambio Climático y el director de Augas de Galicia informaron de los valores de lluvia, temperatura y caudal de los ríos registrados en los meses estivales
  • El promedio de la temperatura máxima de agosto se situó en los 28.7ºC, por lo que hay que remontarse al año 2003 para encontrar un valor similar
  • El aire procedente del norte de África en los primeros días de agosto es la razón de que el día 4 en la estación de Cequiños, en Arbo, se había registrado el mayor valor de temperatura, 43.66ºC
  • Las lluvias registradas en el mes de junio fueron las que aportaron el carácter húmedo a la estación, mientras que julio estuvo algo por encima de los valores normales y agosto fue muy seco en general, con un 60% por debajo del promedio
  • El comportamiento de los recurso hídricos fluyentes fue normal para esta época del año, ya que la entrada del período de estiaje a tendencia del nivel es que disminuya progresivamente

 

El verano en la Comunidad gallega fue una estación cálida y húmeda, a la vista de los registros de temperatura y precipitaciones que la directora general de Calidad Ambiental y Cambio Climático, Cruz Ferreira Costa, y el director de Augas de Galicia, Roberto Rodríguez Martínez, presentaron en rueda de prensa. La diferencia de la temperatura media para la serie regional se situó en un 0.71ºC, junto con la anomalía media de las precipitaciones de un 32% superior al valor normal, hacen que pueda considerarse como un verano cálido y húmedo.

Tal y como explicó la directora general de Calidad Ambiental, la temperatura media obtenida a partir de las temperaturas medias de once estaciones meteorológicas fue de 19.8 ºC. En el conjunto de los tres meses, destacaron las altas temperaturas mínimas, que con un valor de 1.08 ºC por encima del promedio, pueden se califican como muy cálidas. Las máximas de junio y julio fueron inferiores la sus promedios climáticos; sin embargo, agosto registró máximas muy altas, que dieron lugar al promedio de las máximas más altas de la serie histórica (28.7ºC de promedio), similar a los 28.6ºC de 2003.

El verano comenzó con un mes de junio normal, en cuanto a la temperatura media, si bien las mínimas estuvieron 1.17ºC por encima del normal eres las máximas 0.8ºC por debajo. Las temperaturas de julio estuvieron en general algo por encima de las normales ( 0.4ºC); mientras que en el mes de agosto, estas consiguieron registros por encima del promedio climático. Esta anomalía fue más marcada nos valores máximos diurnos que nos mínimos de las madrugadas, debido principalmente a los dos episodios de presencia de aire africano a principios y mediados del mes. Así por ejemplo en Ourense se contabilizan 12 días por encima de los 35ºC y en Santiago 10 días por encima de los 30ºC.

Instantánea de la presentación de los datos

 

Cruz Ferreira avanzó que los primeros cinco días de agosto, debido a la llegada de aire procedente del norte de África, fueron jornadas de sol y fuerte calor, con noches tropicales en muchos puntos, y máximas que en el sur superaban ampliamente los 35ºC, con zonas del Valle del Miño por encima de los 40ºC y en el norte por encima de los 30ºC. Este fenómeno explica que la estación de Cequiños, en el Ayuntamiento de Arbo, había registrado el día 4 de agosto una temperatura de 43.66ºC.

Precipitaciones
La directora general argumentó que -en el conjunto- se puede calificar el verano de 2018 cómo húmedo, con un 32% de precipitaciones por encima del valor climático esperado, debido principalmente al mes de junio, que fue muy húmedo.

En junio las precipitaciones acumuladas estuvieron muy por encima del esperado, principalmente debido al período lluvioso de los primeros once días del mes; y en julio estuvieron algo por encima del normal, debido principalmente a las lluvias registradas en los dos primeros días del mes y también al final del mismo, principalmente el día 30.

En el caso del mes de agosto, las precipitaciones fueron inferiores a las esperadas. Únicamente destaca el día 8, con lluvia ocasionada por un sistema frontal que dejó precipitaciones intensas en puntos de la mitad norte, pero más endebles en el sur, y algunos fenómenos tormentosos en la jornada del 28. La lluvia media en el mes de agosto para el conjunto de Galicia fue de 15 L/m2, resultando un mes de agosto muy seco en general (aproximadamente un 60% inferior a la media).

Comportamiento de los recursos hídricos
El director de Augas de Galicia explicó que las temperatura y las lluvias registradas hicieron que el comportamiento de los recursos fluyentes fuese normal para esta época del año, toda vez que con la entrada en el período de estiaje a tendencia del nivel de base es a disminuir progresivamente.

Según los análisis de Augas de Galicia, en la Demarcación Hidrográfica Galicia-Costa circuló en el mes de junio un 75% más de caudal respeto al pasado 2017, mientras que en julio -gracias las lluvias registradas a finales de junio y principios de julio- se registró una carga generalizada de todas las cuencas de Galicia-Costa; por lo tanto, el caudal circulante con respecto a 2017 fue de 108% más.

Roberto Martínez argumentó que en el mes de agosto circuló más agua que el promedio histórico de un mes como este; pero en la Demarcación se observó un descenso del nivel de base de los ríos, no produciendo las precipitaciones registradas durante el mes incrementos significativos de caudal o recargos importante de los recursos hídricos superficiales. “Este comportamiento es propio de un mes de agosto, que en la mayor parte de las cuencas de Galicia-Costa es el mes más seco y en el que circula menos caudal en los ríos” citó y añadió que “con todo, estimara que los recursos fluyentes estuvieron un 135% por encima de los valor de 2017”.

En relación con los embalses, durante todo verano a ocupación media de los embalses de la Demarcación Galicia-Costa estuvo por encima del promedio de los últimos 5 años y del pasado año 2017. Trasladó que -en la actualidad- los embalses de abastecimiento de Galicia están al 75,76% de su ocupación, un 11,5% superior que respecto del valor del pasado año.