• El fin del conflicto de la carretera del pueblo, la OU-807, depende de la Diputación provincial y de la dotación de un vial de urgencia
  • Enrique Álvarez Barreiro: “Si no tiene narices de hacerlo tendré que decir que pase el “muerto” al Concello de Vilamartín, eso sí aportando la mitad de lo que la institución dice que cuesta el arreglo” 

Enrique Álvarez junto al colchón en el que duerme en la Consistorial

 

Domingo, 11 de marzo de 2018. El alcalde de Vilamartín de Valdeorras, Enrique Álvarez Barreiro, cumple su quinto día de encierro en la Casa Consistorial (hoy lunes, el sexto), encierro que dice será indefinido hasta que la Diputación provincial de Ourense  como titular de la OU-807 de una solución a la carretera del pueblo, un vial que  lleva 25 años con un deterioro que ahora constituye un riesgo para la seguridad y que el propio sábado, 10 de marzo, fue cerrada a la circulación por  técnicos de la citada institución provincial.

Durante el día no está solo. Vecinos de San Vicente, e incluso sus propios padres, le hacen compañía. Las visitas son constantes, el pueblo respalda el encierro. El domingo,  la propia diputada socialista en el Parlamento gallego Noela Blanco se acercó hasta el Consistorio para interesarse por el regidor al tiempo que viajó hasta el pueblo.

El presidente de la Diputación, Manuel Baltar,  no ha levantado el teléfono para hablar con Álvarez Barreiro, pero sí lo ha hecho a “hurtadillas” algún alcalde del PP para mostrarle su apoyo en una medida de presión que es por y para los vecinos, un compromiso y gesto que da fuerza a  San Vicente en su reivindicación.

El alcalde en su despacho, el domingo

 

Enrique Álvarez vive un encierro total. Come y duerme en el recinto. Al principio, dormía en una colchoneta hinchable, pero un vecino le regaló un colchón, instalado ahora en la parte superior del edificio. Los vecinos le  llevan incluso comida, el domingo, un cocido.

Enrique Álvarez lo tiene claro. No se está contando la verdad. Existen documentos que avalan la solución al vial sin el coste millonario que aduce la Diputación, además de informes técnicos. La solución al conflicto y el fin del encierro depende de  la dotación de un vial provisional (no la pista municipal que ha quedado tras el precinto de la carretera) mientras se avanza en los trámites del  proyecto definitivo de la OU-807.

 

¿Cómo es el día a día del encierro, es duro?

No estoy acostumbrado a estar encerrado. Genera cierta ansiedad. De hecho, no soy una persona de despacho, siempre estoy en las obras del municipio. No obstante, los operarios me mandan fotos de las mismas y reciben instrucciones mías a través del teléfono. Durante la mañana atiendo a vecinos en el Concello, como cualquier día normal,  y por la tarde siempre tengo visitas. Todos los días vienen vecinos de San Vicente, hasta  me traen comida. Hoy (por el domingo) me sorprendieron con un  cocido. El respaldo es total.

La diputada Noela Blanco visitó al alcalde el domingo

 

¿Por la noche, duerme bien?

Mal, duermo mal, pero no porque el colchón sea duro, sino por el problema en San Vicente. Lo que pasó el sábado es difícilmente es justificable (dice en alusión el cierre al tráfico del vial por técnicos de la Diputación y la habilitación de una pista municipal para el acceso a San Vicente). Aún cuando la situación es muy compleja, ¿cómo se justifica que la carretera lleve así 25 años y que su titular fuese incapaz de atender esa situación? Estoy muy enfadado con el presidente de la Diputación y los vecinos también. Tenía que haber tomado cartas en este asunto hace mucho tiempo y su padre también cuando estaba en el cargo. Sí que es verdad que estos dos últimos años, el diputado del PP Pablo Pérez hizo mucho trabajo, porque por lo menos hay un proyecto encima de la mesa. Pero quien da la cara ante los vecinos soy yo. Voy a menudo a San Vicente y los vecinos  me recriminaban: “no haces nada”. Y no es que no hagamos nada, estamos trabajando, tuvimos reuniones periódicas con la Diputación. Pero las máquinas no llegan y sí llegó el corte de la carretera.

 

El corte de la carretera de San Vicente y la alternativa ahora de una pista municipal perjudica al Ayuntamiento de Vilamartín

El problema del corte de la carretera no sólo es que deje prácticamente incomunicado a San Vicente sino que complica al Concello porque si pasa algo en esta pista es nuestra responsabilidad, del Ayuntamiento. En un momento de calentón se me ocurrió que si la Diputación cortaba la carretera,  nosotros también cortaríamos la pista municipal, pero claro no puedo hacerlo aún cuando sea un camino de cabras porque sería aislar a los vecinos. Posiblemente, quieren que caiga en esa tentación. Pero no voy a caer. Tengo toda la noche para enfriar la decisión, después de un calentón,  y la enfrío.

 

El presidente de la Diputación no ha levantado el teléfono…

No. Y eso que presume de transparencia y ourensanía.  Y sin saber nadie que quiere decir eso de ourensanía, da la sensación de que tiene que ser una persona cercana, afable… Si presume de ourensanía tenía que estar pendiente del conflicto de San Vicente, pero lo está personalizando. Es cierto que los vecinos y yo atacamos, pero es comprensible. Hay que entender que son 25 años con la carretera en estado penoso.

El alcalde con los vecinos que acudieron este domingo a la Consistorial

 

¿El problema de la carretera de San Vicente es su coste económico?

Eso es una excusa. El presidente de la Diputación no lo quiere hacer porque en el pueblo sólo tendría 30 o 40 votos. Si fueran miles de votos, vaya si lo haría. Además, en el primer proyecto-borrador de la carretera, de hace siete años,  la Diputación cifraba el arreglo del vial en 2 millones de euros. Ahora, dicen que son 13 millones de euros. Fue subiendo el precio y creo que deliberadamente, con la intención de que sea injustificado invertir . Pero ocurre que nosotros tenemos más documentos. Tenemos un convenio que hicieron en su día entre la empresa Cavima y la Diputación, concretamente en 2010, que establecía que la empresa sacaría todo el escombro de la zona del vial hasta 2014, que  cedería todos los terrenos  necesarios para hacer el relleno de la vaguada e, incluso, pondría material para poder hacer el relleno. A la Diputación la obra le saldría gratis porque, además, había otra empresa dispuesta a hacer esos trabajos. La Diputación sólo tendría que hacer el firme de la carretera. La Diputación tampoco se puede escudar en que hay que expropiar los terrenos porque el documento que tenemos demuestra que los terrenos estaban puestos a disposición de la institución provincial desde 2014. Ese documento está firmado. No tienen que expropiar nada. Pueden actuar en cualquier momento.

 

La apuesta por el tan cacareado y pregonado medio rural aquí brilla por su ausencia

No existe. Porque si San Vicente fuese un pueblo en el fin del mundo…Pero en San Vicente hay una empresa que genera cien puestos de trabajo directos y  otros muchos indirectos. Es una empresa muy potente.  Si matan al pueblo y acaban “matando” a esa empresa, ¿qué nos va a quedar?

 

Usted dijo que ya no valen las palabras, ¿qué tiene que pasar para que se arregle el conflicto de San Vicente y poner fin al encierro?

Una vía de urgencia. Si hay una empresa que está dispuesta a hacerla, que la hay,  y los terrenos ya están a  disposición y la empresa está dispuesta a empezar mañana, que la deje empezar a trabajar. Es que la Diputación no tendría que hacer nada más. No estamos pidiendo que se haga el relleno, nosotros lo que estamos pidiendo es una vía de urgencia hasta que no esté el proyecto definitivo, que sabemos que lleva tiempo de tramitación. La vía de urgencia pasa por una zona complicada. Queremos que se haga acopio del material y escombro para otro lado y se haga la vía de urgencia. Eso es factible, por mucho que diga el ingeniero jefe de la Diputación que no lo es, pues tenemos informes que lo avalan. El caso es querer. La Diputación tiene que seguir con los trámites. Si no tienen narices de hacerlo tendré que decir que pase el “muerto” al Concello de Vilamartín, eso sí aportando la mitad de lo que la institución dice que cuesta el arreglo.

Dependencia municipal en la que duerme el alcalde de Vilamartín

 

Para negociar, ¿debería ir Baltar a Vilamartín o Vilamartín a Baltar?

Baltar ni siquiera tiene que venir a Vilamartín. Hablé con Pablo Pérez (PP) y le dije que queríamos  hablar con Baltar, que si tenemos que ir a Ourense pues no se nos caen los anillos. Si no nos dan solución pues seguiré con el encierro.

 

¿Cuáles son las próximas medidas para dar visibilidad al conflicto?

Vamos a hacer en cada municipio una concentración. Se empezará en Petín, A Rúa, Vilamartín y O Barco.

 

Con el encierro, cada vez es un alcalde más popular y sobre todo su compromiso con el pueblo

Sólo quiero que todos sepan la tremenda injusticia que se está llevando a cabo con el pueblo de San Vicente. Nunca quise “guerras”, pero llevamos esperando mucho tiempo. No se puede meter un proyecto en un cajón y ya está. Para mí San Vicente es un pueblo del municipio, pero además yo tengo mis raíces en la localidad.

Vecinos y familia del alcalde en la Consistorial, el domingo