•  La jugadora del Ourense Envialia, equipo de la Primera División del fútbol campeón de España, dice que a este deporte femenino hay que darle más visibilidad

Andrea Carid, en el Campus de A Rúa

 

Andrea Carid, referente del fútbol femenino, visitó A Rúa para participar esta semana en un Campus de verano a fin de promover la igualdad y jugar con las niñas y niños que participaron en el citado evento. La joven ourensana, actual campeona de España con el equipo Ourense Envialia (en primera división del fútbol sala)  y subcampeona de Europa Sub-17, afirma que el fútbol femenino vive un momento dulce, si bien considera que todavía hace falta una mayor visibilidad.

Andrea Carid, en A Rúa

 

Andrea Carid es  una joven con las ideas muy claras, que derrocha valores por los cuatro costados. Ha llegado lejos en su carrera futbolística gracias “al apoyo de sus padres y, también, al esfuerzo que exige todo deporte”, explica.

 

Ha conquistado la cima llegando muy lejos en el fútbol femenino…

Bueno, considero que todavía no toqué techo. Me queda mucho por hacer y por esforzarme. Es cierto que estoy en Primera División de Fútbol Sala, pero también que el fútbol sala femenino va muy despacio . No obstante,  poco a poco se están haciendo las cosas bien por parte de los clubes y las jugadoras, de modo que con ayuda de todos va creciendo. Se está viendo que desde el torneo de Sub-17  hay más movimiento.

 

¿Qué le falta todavía al fútbol femenino?

Para mí hace falta darle más visibilidad, enseñar, demostrar. Hay pocas niñas, en proporción con los niños, practicando este deporte. Se trata de las niñas vean que existen referentes femeninos, la posibilidad de practicar este deporte. Nuestro equipo Ourense Envialia es un ejemplo a seguir. El deporte no tiene ni sexo, ni género y el fútbol, menos.

Andrea Carid, jugando con niñas y niños en A Rúa

 

Todavía hay desigualdad y machismo en el fútbol

Sí. Realmente, no sólo en el deporte, sino en la sociedad. Vivimos con un sistema en que el hombre es el patrón de medida de todas las cosas y parece que tenemos que hacer cosas como ellos para ser aceptadas, cuando no es así. El fútbol de hombres y mujeres se parecen tanto como un botón a un zapato. Es el mismo deporte, con las mismas reglas, pero totalmente diferentes. Lo mismo que no comparamos el fútbol de fuerza de los hombres con el fútbol más técnico y más táctico, las mujeres no puede hacerlo en la misma medida pero al revés.

 

¿Dónde le gustaría llegar, cuál es su meta?

Creo que ponerse metas es también limitarse, de modo que supongo que, como todos los deportistas, a los que nos gusta que se nos reconozca el trabajo diario. En todos los clubes, como el mío, dedicamos muchas horas a la semana y entrenamos muchísimas horas, hacemos otras tantas de viajes y autobús. Lo único que queremos todas las jugadoras es que se nos reconozca dicho esfuerzo. Después ya, como meta deportiva o llegar a unos objetivos como jugar en determinados clubes, cada uno tiene las suyas, depende de la persona. Pero a nivel general, de colectivo, queremos reconocimiento, que se nos valore y ser lo que realmente trabajamos todos los días.

Andrea con un grupo de niños y niñas en A Rúa

 

¿Se potencia el fútbol femenino en las aulas, en los centros escolares?

Igual que la sociedad está masculinizada, también lo está la educación, cae de cajón. Considero que los colegios se deberían abrir un poco más a la educación física,  que no sea  tan cerrada estableciendo deportes de chicas y de chicos. De hecho, ya hay muchos centros que lo está haciendo a nivel más igualitario. No obstante, sí creo que tendrían que abrirse aún más. Deberían poner ejemplos porque si no lo muestras en imágenes, por ejemplo, no se va a saber que existe. Volvemos a lo mismo, hace falta más visibilidad.

 

¿Fue difícil llegar hasta el puesto que ocupa hoy?

No puedo decir que fuese difícil, sino que fue posible con mucho trabajo y el esfuerzo y apoyo de mis padres que, día tras día, me llevaron a entrenar a Pontevedra cuando vivía en Santiago; que, día tras día, me ayudaron a hacer los deberes pues tenía que hacer muchas cosas al mismo tiempo, compaginar los estudios con los entrenamientos, y ellos siempre estuvieron ahí, también mis abuelos y mis amigos. Ahí sí que veo no dificultad, pero sí mucho trabajo, esfuerzo y dedicación.  Con trabajo, todo da sus frutos. Si realmente quieres jugar y luchas por ello, lo acabas consiguiendo. Yo quería estar en lo máximo del fútbol sala y ahora estoy en Primera División, disfrutando  y esforzándome cada día para ser cada día mejor.

Andrea con un grupo de niños y niñas en A Rúa

 

¿Qué momento atraviesa el fútbol femenino?

Está en un momento dulce. Hay que aprovechar este tirón para reivindicar nuestro sitio en el fútbol. A nivel ourensano, nosotras acabamos de ganar. También nos  hicieron muchos detalles, aunque lógicamente no podemos quedarnos con que nos abrieron las puertas del Ayuntamiento, hay que seguir luchando para que no se quede en un hecho aislado el reconocimiento y apoyo.  Además, hay que destacar que este año, y esto revela otro buen momento, la empresa Iberdrola asumió la Liga femenina. Que un patrocinador tan grande abarcase todos los equipos de  también le da un “plus” a los equipos femeninos, esa visibilidad, que se vea más, que salga en anuncios etc.

 

¿A nivel europeo cómo está el fútbol femenino?

En España está bastante bien. En Italia se está equiparando. Se va avanzando, no a nivel de juego, sino a nivel de oportunidades para las jugadoras. En Alemania y Suecia, por ejemplo, se están uniendo. En Francia  también hay resultados. Y Estados Unidos está a años luz.

Jugando

 

Anima las niñas a practicar este deporte porque…

Yo animo siempre a que todas las personas, de todas las edades, a que hagan deporte. Y después, a las niñas y niños les diría que no se rindan, que compaginen los estudios con el fútbol si les gusta, que todo es posible. Pero sobre todo a las niñas, que continúen, que no piensen que porque llegan al campo y están solas frente a muchos niños, tienen que cambiar de deporte. No, yo les animo a que sigan, que compitan, que se esfuercen, trabajen y se diviertan.  Nunca se puede abandonar antes por miedo a que no salga. Las mujeres tenemos que luchar por lo nuestro y por hacer lo que nos gusta.

 

Está feliz…

Muy contenta.  Pero  también por haber participado en el Campus de Verano de A Rúa pues es una iniciativa super bonita que hubiesen contado conmigo para pasar una mañana con las niñas y niños, a los que hay que darle pocos consejos, simplemente que se hagan amigos del balón. Hay que darles motivación y enseñarles a ser compañeros, el resto ya se va conformando con la persona.

Niñas jugando a fútbol con Carid