Manuel Guisande

Manuel Guisande

Alucinante, yo escribo; pero los libros piden que los firme mi mujer, que es sioux

¿Tú crees que puede haber alguien en el mundo mundial que firme libros que no los ha escrito, pero ni una palabra, ni una letra, ni tan siquiera la rayita esa de la tilde y que la gente quiera su dedicatoria sea como sea?.

 

Pues la hay, alucinante, pero la hay: mi mujer, que es india americana de la tribu sioux y que algunos creen que es una broma y no; tú dale un arco con flechas que seguro que eso, que aunque no practique el tiro lo lleva en la sangre y te atraviesa.

Y con un cuchillo… vamos con un cuchillo lo que puede ser capaz, que yo cuando la veo en la cocina como que me da que más que un cuchillo lo que lleva en la mano es un puñal. Y cuando se pinta… joé cuando se pinta, hasta pregunto si es por cuestiones de belleza o son pinturas de guerra… es que vivo en una tensión…

Pues lo dicho, no hay presentación de libros que haga y que vaya ella que no le pidan una dedicatoria, un autógrafo; o sea, un chollo, yo aquí dándole al teclado a cualquier hora del día, de noche o de madrugada… y cuando hay una firma de ejemplares… ella, con una sonrisa de oreja a oreja, a firmar a diestro y siniestro y yo flipando que no me lo creo.

Yo comprendo que firme porque en muchos artículos la cito y es como un personaje; pero a mí me da ya que más que por nombrarla le piden que firme por esa curiosidad de que sea india sioux, que a todo esto no te lo pierdas, es rubia de ojos azules que parece nórdica.

Y si esto sigue así, te lo juro que cierro el chiringuito de escribir, le doy una patada al abecedario, a la Real Academia de la Lengua y compro una macrotienda de campaña en decatlón, tipo carpa, y con un anuncio que no veas y a grito pelado: «¡¡¡¡Pasen pasen, pasen y vean a la única india sioux que vive en España!!!!», «¡¡¡pasen pasen!!!, ¡¡¡¡una firma, un euro; darle la mano, dos!!!!». «¡¡¡Aproveche señora, aproveche y los niños también, que si les corta la cabellera ahorra en peluquera!!!!».

Qué editoriales ni gaitas, qué historias de que si esta palabra o la otra es más o menos precisa o que si encaja mejor porque es más sonora… venga hombre, a recorrer con ella todas las fiestas populares y a forrarse. Y vamos, que ya sabes como es esto de los negocios, que empiezas de broma y al final te contrata el Circo Ruso, la sioux que se lo toma a pecho, pero a mucho, que en estos de los dineros ya sabes como son las mujeres, y a hacer caja… con decirte que hoy, como todas las mañanas le di un beso y para mí que oí «son cinco euros…».

PD. Para comprar el libro Al fondo a la derecha (13 euros) o lo encargas en tu librería más cercana o lo entra en ediciones Cumio, pero tío/a cómpralo, mi estómago te lo agradecerá.

 

Manuel Guisande

http://manuelguisande.wordpress.com/