• La vuelta en septiembre no es solo propensa a que se produzca el llamado estrés postvacacional, sino que también es dada a que se produzca el denominado estrés financiero

‘Rendirse’ al estrés financiero

 

Las vacaciones, aunque hayan sido cortas, poseen un coste y además suele ser habitual que también nos hayamos excedido un poco en los planes que teníamos de gasto.

Y llega septiembre, que es sinónimo también de la ‘vuelta al cole’, o sea, compra de libros, material escolar, matrículas, uniformes,…, y esa serie de gastos que aunque previstos, pueden dejar temblando a la economía familiar de forma considerable.

Si fuimos previsores pudimos haber comprado los libros antes de la vacaciones o bien dejar apartado el dinero de los mismos. Pero si no lo fuimos y hemos sobrepasado nuestras posibilidades en el período vacacional, la cosa puede estar complicada.

 

Opciones para afrontar los gastos de la ‘vuelta al cole’

1) Si somos usuarios de tarjetas de crédito y las hemos empleado para pagar parte de las vacaciones, llega el momento de la devolución mensual. Si el realizar este pago nos va a dejar sin medios para afrontar los gastos escolares, lo primero que nos plantearemos es el fraccionamiento de ese pago en varios, por ejemplo en tres meses. Reducirá considerablemente lo que debemos de devolver y nos facilitará mayor liquidez para afrontar estos nuevos gastos.

También valdría el afrontar el pago mensual y emplear la tarjeta para los gastos escolares y ser estos los que se fraccionen.

La clave en estos casos es fraccionar el pago de tal forma que no nos genere en meses posteriores en sobresaltos de la economía familiar. Mejor fraccionar el pago en 4 meses que en 3 si creemos que podemos tener algún problema futuro de liquidez.

2) Si no somos usuarios de tarjetas y lo que ocurre es que puntualmente tenemos un problema de liquidez pero que cuando te ingresen la nómina estará solucionado, una solución para hacer frente a estos gastos hasta que nos ingresen la ‘paga’ es la de pedir uno de los denominados como ‘mini créditos’. Son créditos casi inmediatos de bajo importe que abundan mucho en la actualidad. Entre 50 y 300 euros son las cuantías que se suelen solicitar y el plazo de devolución va desde los días que falten hasta final de mes hasta un máximo de 30 días. Si por alguna circunstancia excepcional no se pudiera hacer frente a su devolución, estas entidades suelen permitir una prórroga del mismo.

Son rápidos y de bajo importe con lo cual hay un ahorro importante de papeleo.

La clave está en saber escoger la entidad a la que solicitar este mini crédito ya que nos presan un dinero y debemos de devolverlo con intereses y estos no son precisamente pequeños. Es cuestión de mirar y comparar.

3) Si es un problema puntual de liquidez, no nos fiamos de estas entidades de reciente creación y somos fieles a nuestro banco, podemos solicitar un anticipo de nómina ya que la mayoría de las entidades en las que se tiene la nómina domiciliada suelen ofrecer esta posibilidad. Incluso, si el importe de los gastos que tenemos que afrontar es elevado, podemos pedir un préstamo nómina. Será con un plazo de devolución mayor que el anticipo, con más papeleo pero también permite el devolverlo de forma más ligera mensualmente.

4) Hay incluso algunos gastos que por ser de importe elevado, las propias empresas a las que hay que pagárselos trabajan directamente con financieras. No deja de ser una opción como la segunda pero que conlleva el tener que realizar mayor papeleo. Suele ser además para cantidades más elevadas que esa segunda opción que hemos indicado.

5) Y definitivamente, si son gastos que no los podemos devolver por problema de liquidez, sino que nos vemos forzados a financiar porque son elevados, o bien optamos por la opción tercera o por la opción de solicitar un préstamo personal en cualquier entidad, ya seamos o no cliente de la misma. Tener en cuenta que por ejemplo hay entidades que ya comercializan productos como los ‘Préstamos Matrícula’, ‘Préstamos Estudios’,…, pensados en muchos casos para la financiación de estos gastos de la ‘vuelta al cole’.

Será cuestión de ver nuestra situación económica actual y hacernos una idea de cómo estaremos dentro de un mes. Eso determinará que opción debemos de escoger de entre las mencionadas aquí.