• Sanidad inspecciona 1.596 establecimientos de restauración colectiva en la última campaña especial de control sanitario
  • La iniciativa, llevada a cabo entre el 1 y el 30 de junio pasado, finalizó con 58 expedientes sancionadores
  • El 41% de los incumplimientos detectados están relacionados con las condiciones higiénico sanitarias y las prácticas de manipulación

 

La Consellería de Sanidad, a través de la Dirección General de Salud Pública, inspeccionó en la última campaña especial de control sanitario en los establecimientos de restauración colectiva (la 4ª de esta índole), un total de 1.596 locales de estas características. Esta campaña específica se llevó a cabo entre el 1 y el 30 de junio pasado y fue realizada por el 100% de los inspectores totales de cada zona veterinaria de forma individual o colectiva, al objeto de reforzar las actividades comunes de control oficial en estos establecimientos.

Con esta campaña, Sanidad pretendió, por un lado, verificar la normativa vigente; y, por otro lado, comprobar y actualizar los datos del Registro Gallego Sanitario de Empresas y Establecimientos Alimentarios (Regasa), en el que, desde octubre de 2012, deben estar inscritos todos los establecimientos de venta al por menor.

De los 1.596 establecimientos de restauración colectiva inspeccionados en Galicia en esta cuarta campaña específica, 858 fueron de restauración colectiva sin comedor; 600 de restauración colectiva con comedor independiente y 138 de restauración social.

Un total de 908 establecimientos cumplían todos los requisitos, lo que representa un porcentaje del 56,9% sobre la totalidad de los locales visitados. De estos, 478 son de restauración colectiva sin comedor; 316, con comedor independiente y 114 de restauración social. En el 43,10% restante, es decir, en 688 establecimientos, los inspectores de Sanidad detectaron incumplimientos (380 de restauración colectiva sin comedor; 284 de restauración colectiva con comedor independiente y 24 de restauración social).

Durante la campaña, los inspectores también comprobaron las condiciones generales de higiene de los establecimientos, el seguimiento de las materias primas empleadas (proveedores autorizados y registrados), la no utilización de envases rellenados (aceite, aguardiente u otros licores) y la verificación del origen y etiquetado de bebidas alcohólicas. Igualmente se comprobó la correcta información alimentaria facilitada al consumidor, especialmente la relacionada con los alérgenos.

Los incumplimientos más frecuentes fueron los que se refieren a las condiciones higiénicas y a las prácticas operacionales de manipulación, que constituyeron, en su conjunto, un 40% de las infracciones detectadas en los establecimientos inspeccionados. Les sigue, en un 26% los que están ligados a los autocontroles (cumplimiento de los programas de prerrequisitos). También se encontraron incumplimientos en las condiciones estructurales en un 18%; un 7% a la información proporcionada al consumidor (principalmente en la referida a los alérgenos); más de un 6% lo constituyeron los relativos al correcto censado en el Regasa; y, en un 3,5% de los establecimientos inspeccionados se detectaron infracciones ligadas a la utilización de envases rellenados, prohibida por la normativa.

Actualización de datos del Regasa

En lo que concierne a la actualización de los datos del Registro Gallego Sanitario de Empresas y Establecimientos Alimentarios (Regasa) cabe destacar que 172 establecimientos fueron dados de baja en el censo al verificarse que ya no ejercían la actividad por la que se registraron; situación que no se comunica a las autoridades sanitarias y está tipificada como infracción. Además, en 144 establecimientos visitados, los inspectores detectaron no conformidades en los datos registrados. No comunicar el inicio de actividad o los cambios de titularidad también son, en este campo, los incumplimientos más frecuentes.

Las medidas tomadas por los inspectores en esta última campaña incluyeron 63 requerimientos para emendar las no conformidades; 16 suspensiones cautelares de la actividad; 35 inmovilizaciones de producto; y 58 expedientes sancionadores. A estas medidas hay que sumar las 566 visitas adicionales realizadas para verificar la enmienda de las deficiencias detectadas en la primera inspección.

La campaña especial realizada entre el 1 y el 30 de junio pasado estuvo destinada a reforzar las inspecciones en todos los establecimientos de restauración social, restauración comercial con comedor independiente (restaurantes, cafetería, bufete-autoservicio, servicio a domicilio, comida rápida, etcétera), y establecimientos de restauración comercial sin comedor independiente (en los que se sirven tapas, raciones o pinchos), y también en aquellos establecimientos no registrados que se detectasen en el transcurso de la campaña.