El Rey es una ficción cuyo personaje central se llama Juan Carlos I. Un hombre que, en el epílogo de su vida, cae de la cima al sótano”. De esta escueta forma se resume el montaje escrito y dirigido por Alberto San Juan para Teatro del Barrio. La función llega al Bergidum el próximo miércoles, 24 de febrero (21 horas), dentro de la programación de la Red de Teatros de Castilla y León y como espectáculo recomendada por la Red Española de Teatros.

El rey Bermejo

 

En un reportaje reciente de Babelia, se explicaba que “hoy hay un teatro español al que no le gusta lo que ve ni lo que ha visto y que se está posicionando sobre las tablas con obras que toman la realidad inmediata, la elaboran y se la devuelven al público. Unas veces, reproduciendo sin cambiar una coma el hecho que relatan; otras, con una dramaturgia más libre si por libre se entiende aquella que hace una interpretación menos literal de los acontecimientos”.

En este marco se instala el trabajo de Teatro del Barrio El Rey, una ficción sobre un personaje central que se llama Juan Carlos I en la que aparecen otros personajes llamados Don Juan de Borbón, Francisco Franco, Chicho Sánchez Ferlosio, Henry Kissinger, Adolfo Suárez o Felipe González. Escrito y dirigido por Alberto San Juan, todos los personajes del montaje son interpretados por Luis Bermejo, Javier Gutiérrez y Guillermo Toledo.

“El fenómeno -decía Babelia- no es ni mucho menos generalizado en la cartelera, donde brillan comedias, musicales, clásicos…, pero está llamando la atención a los especialistas por su creciente presencia. Sobre todo, porque este es un país que nunca se ha destacado por su tradición de replicante escénico. Teatro comprometido —luego llegarán las etiquetas— ha existido siempre, pero es una anécdota si se compara con Reino Unido, donde los espectáculos teatrales y televisivos sobre la Reina o políticos de primera fila son el pan nuestro de cada día”.

No se trata, aseguran sus intérpretes, de una pieza burlesca ni de una parodia del anterior jefe del Estado. “Se le trata con muchísima humanidad -dice Luis Bermejo, que da vida al monarca-. Se le intenta confrontar en situaciones muy oníricas que pasan en su cabeza para ayudarnos a entender a este personaje y lo que ha significado”. El crítico de El Mundo, Javier Villán, ha escrito que esta es una obra sobre “un personaje shakesperiano tratado con piedad por Alberto San Juan. Cualquier diatriba de Jiménez Losantos contra  El Campechano es más incendiaria”.