• El año hidrológico 2017-2018 deja los embalses al 56,38%, un 14,11% más de volumen que hace un año
  • Balance de reservas hidráulicas en la Demarcación Miño-Sil del 1 octubre 2017 al 30 septiembre 2018
  • A partir de diciembre la reserva hidráulica fue aumentando paulatinamente hasta alcanzar el máximo anual a finales de abril
  • En cuanto al caudal circulante la mayor diferencia porcentual se produjo en noviembre, con caudales medios mensuales de un 82,4 % inferiores al valor medio
  • La irregular distribución de la precipitación, alternándose meses muy secos con meses muy húmedos, pone de manifiesto el efecto del cambio climático

Pantano de Bárcena

 

La Confederación Hidrográfica del Miño-Sil, Organismo autónomo dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, hace balance del año hidrológico 2017-2018 en el que destaca, al cierre del mismo, que el agua embalsada se encuentra al 56,38% -1.707,48 hm3-, un 14,11 % mayor que la cantidad de agua embalsada hace un año y un 1,64 % mayor que el llenado promedio histórico en estas fechas del año.

Los embalses de la Demarcación Miño-Sil, con una capacidad total de 3.028,44 hm3, comenzaron el año hidrológico 2017/18 con una reserva de 1.280,24 hm3, un 13,46 % por debajo del promedio histórico para esa época del año, -1.688,77 hm3-.

Debido a un otoño seco, las reservas acumuladas descendieron hasta alcanzar el mínimo a comienzos de diciembre, situándose al 37,49% de su capacidad con un volumen de 1.135,26 hm3, lo que supone 20,09 % por debajo del promedio histórico.

A partir de diciembre, y gracias a las precipitaciones registradas, la reserva fue aumentando paulatinamente hasta alcanzar el máximo anual a finales de abril, 2.662,94 hm3, que supone un  10,88 % por encima del valor promedio.

Caudales y aportaciones

Los caudales medios registrados en los diferentes puntos de la Demarcación durante el año hidrológico 2017/18 muestran que comenzó con unos registros de caudal medio mensual muy por debajo del promedio histórico, consecuencia no sólo de las bajas precipitaciones registradas en esos meses, sino que también debido a la situación de sequía prolongada acaecida en toda la Demarcación desde enero de 2017 y que se alargó hasta marzo de 2018.

La mayor diferencia porcentual se produjo en noviembre, donde los caudales medios mensuales fueron de media un 82,4 % menores al valor medio. Con el paso de los meses, a medida que se acumulaban las precipitaciones, la situación fue mejorando hasta alcanzar en el mes de marzo un caudal medio por encima del promedio histórico, en particular un 105,5 % superior.

El año hidrológico concluye con un mes de septiembre en el que el caudal medio mensual se ha situado en un valor ligeramente superior al promedio histórico, un 7,2 %.

Nivel precipitaciones

La precipitación anual media registrada en la Demarcación ha sido de 1.156 l/m2, valor prácticamente igual a la precipitación media de la serie histórica (1980-2012). Mensualmente hay que destacar los meses de octubre, noviembre, mayo, agosto y septiembre como “muy secos”, siendo además enero un mes “seco”;  marzo y junio como “muy húmedos”, y diciembre, abril y julio como “húmedos”.

La irregular distribución de la precipitación, alternándose meses muy secos con meses muy húmedos, pone de manifiesto los cambios en la climatología que, de forma paulatina, se vienen observando.