• De las 306 que realizó de alcohol, 5 fueron positvas y, además, fueron formuladas 57 denuncias por circular a mayor velocidad de la permitida
Control de Tráfico en  las vías que llevan hacia el Rallye de Montalegre

Control de Tráfico en las vías que llevan hacia el Rallye de Montalegre

 

El pasado fin de semana  se celebró en la localidad portuguesa de Montalegre, fronteriza con la comarca de A Limia, una prueba puntuable para el Campeonato del Mundo de Rallycross, modalidad deportiva que combina dos modos de carrera automovilística, la tierra y el asfalto, y que por su importancia internacional suele concentrar a una cantidad importante de aficionados, tanto lusos como españoles.

Por dicho motivo, se produjo una gran afluencia de vehículos hacia Montalegre, empleando las carreteras que transitan por los ayuntamientos de Xinzo, Baltar y Calvos de Randín.

Suele ocurrir que, cuando se realizan estas pruebas, y según afirma la Guardia Civil, “entre algunos espectadores, de forma “tácita”, se produce una especie de rallye paralelo y, como “contagiados” por el espectáculo, tienden a realizar una conducción más agresiva, aumentando la velocidad y realizando adelantamientos extremos e innecesarios”.

Para intentar evitar dicha situación, el Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Ourense, junto con miembros de otras especialidades del Cuerpo y de los Puestos próximos, establecieron un dispositivo de control para asegurar los desplazamientos y “garantizar, en la medida de lo posible, la seguridad vial y la seguridad ciudadana, poniendo en práctica los controles de alcohol, drogas y velocidad”, añade la Guardia Civil“.

De las 306 pruebas de alcohol que se realizaron, 5 fueron positivas, siendo dos de ellas constitutivas de un presunto delito contra la seguridad vial al arrojar unas tasas de 0,90 y 1,45 miligramos de alcohol por litro de aire expirado (seis veces más de lo permitido).

Tráfico también hizo 47 pruebas de drogas de las que 16 fueron positivas, lo que “denota un aumento del consumo de estas sustancias por parte de los conductores”, apunta la Guardia Civil.

También se establecieron controles de velocidad, formulándose 57 denuncias por circular a mayor velocidad de la permitida.

Como consecuencia de la inspección y registro de los vehículos, conductores y ocupantes, se formularon 3 actas de incautación de drogas, concretamente marihuana y hachís.

Este tipo de delitos  se encuentra recogido en el artículo 379 del Código Penal y pueden ser castigados alternativamente con penas de prisión de 3 a 6 meses, multa de 6 a 12 meses, o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días. En cualquier caso, todo ello con privación de derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores entre 1 y 4 años.

En el caso de conducir bajo los efectos de las drogas, la multa es de 1.000 euros y seis puntos menos en el carné y, con alcohol, 500 euros y seis puntos menos, pudiendo llegar a ser delito, algo que depende de otros factores como verse involucrado en un accidente (las penas son mayores).