• Respuesta a Macías sobre el contrato de Carflor
  • Esta opinión tiene como objetivo desenmascarar las mentiras difundidas ayer por Santiago Macías, un individuo que más que concejal de este ayuntamiento es una vergüenza como político y, sobre todo, como persona
       

 

En primer lugar, no tiene ninguna vergüenza en actuar como “machaca” o perro ladrador de Samuel Folgueral, otro ser ‘endiosado’ cuya maravillosa gestión estamos pagando y pagaremos todos los ponferradinos durante generaciones. Folgueral es tan cobarde que prefiere que otros se partan la cara por él, sabiendo que a esos otros no les queda más remedio que obedecer, por las razones de oficio y dedicación, o de falta de ellos, que todos conocen.

En fin, en relación con el contrato de Carflor Macías me acusó ayer de falta de coherencia, Macías, un tipo que, tras la moción de censura que lo aupó a él y a Folgueral al poder, negó pública y reiteradamente haber dado la mano a su socio de gobierno a Ismael Álvarez, y tuvieron que venir otros a mostrarle las fotografías que ponían en evidencia su mala conciencia o, lo que es peor, la falta de memoria de quien ha vivido años precisamente presumiendo de memoria, quien durante años utilizó las columnas que escribía en un periódico local para llamar acosador, depredador económico y saqueador de las arcas públicas al exalcalde Álvarez.

Me acusa de falta de coherencia quien llegó a defender públicamente a unos empresarios que castigaron a una empleada exhibiéndola de forma vergonzosa e indignante en un escaparate. Evidentemente, estos empresarios fueron condenados por acoso, pese a la defensa pública de Macías, quien, no obstante, se presenta como el más ardiente defensor de la dignidad y de los derechos humanos y que, al igual que su jefe, se pavonea y exhibe con profusión en las concentraciones contra las violencias machistas. Vergüenza les tenía que dar.

En fin, me acusa de incoherencia porque dice que cuando Bienestar Social firmó la prórroga con la empresa Carflor, ese contrato, que fue suscrito, no se olvide, por Folgueral, ya pasó a ser mi contrato. Se ve que todo lo relativo a la legalidad y al derecho lo interpretan de forma parecida y así les va, porque los tribunales una y otra vez les ha dicho que actuaron de forma manifiestamente ilegal. Sin embargo, cualquiera que tenga una mínima noción sobre contratación administrativa sabe que una prórroga no modifica el contrato original, es más, sería ilegal que lo hiciera, pero ya sabemos el concepto tan ‘relajao’ de ilegalidad que tienen Macías y Folgueral.

Esta Concejalía asumió plenamente el contrato de Carflor y yo declaré que el servicio que se prestaba a los usuarios era excelente, porque así era y porque, mientras yo esté al frente de Bienestar Social, los servicios sociales que se presten serán excelentes o no permitiré que se sigan prestando,  y por ello, entre otras razones, se le concedió a Carflor la prórroga que esta misma empresa había  solicitado.  

Sin embargo, una cosa es asumir el contrato y reconocer la calidad del servicio, calidad que se debe a las trabajadoras más que a la propia empresa, y otra muy distinta es  permitir que esta empresa quiera cobrar lo que a mi juicio, a juicio de los servicios jurídicos del Ayuntamiento y, posteriormente, a juicio del propio TSJCYL no estaba ajustado a derecho, es decir, que pretendiera cobrar por unos servicios que no había prestado.

En cualquier caso, Folgueral siempre insistió en que había que pagarle a Carflor ese dinero, porque lo decía él, que ya sabemos lo que entiende de leyes, porque siempre tiene razón, y le enmienda la plana a los jueces, pese a que los tribunales dictan una y otra vez que la mayoría de lo que hizo fue ilegal. Por cierto, respecto a las trabajadoras de ayuda a domicilio tengo que decir que yo he apoyado siempre a estas trabajadoras y que no hemos tenido un solo problema laboral con ellas. Sin embargo, conviene recordar que ellos firmaron un pliego que contemplaba un ERE, es decir, un despido, de 15 trabajadores en el contrato de la recogida de basura y jardines y que hubo movilizaciones por este motivo y por la pérdida de derechos adquiridos por los trabajadores y que Folgueral aceptó que se les recortase. Pero claro, ahora el contrato de limpieza y jardines firmado por ellos con FGC es nuestro  y somos nosotros los que tenemos la culpa de lo que hicieron estos ‘sobraos’.

Pues bien, pese a las recomendaciones de Folgueral de que pagáramos a Carflor, nosotros quisimos apurar los mecanismos legales y recurrimos en derecho aquella sentencia de instancia. Curiosamente el TSJCYL nos dio la razón y dictó, a falta de un eventual recurso de casación, que el Ayuntamiento no debe pagar esos 203.000 euros a Carflor. ¿Dónde está la incoherencia, en defender los intereses del Ayuntamiento, que al fin son los intereses y el dinero de los impuestos de los ciudadanos o en hacer como Macías y Folgueral, en defender los intereses de una empresa aun en contra de una sentencia judicial?.  

En todo caso, Folgueral nunca ha explicado por qué aseguró públicamente que el pago de esos 203.000 euros que inicialmente el juez dijo que había que pagar a Carflor se debía a la mala gestión de Pedro Muñoz al frente de la Concejalía de Bienestar Social. Eso debe explicarlo y no lo hace porque es incapaz de hacerlo y es incapaz de reconocer que se equivocó al decirlo.

La soberbia del amo no le permite reconocer la evidencia y lanza el perro a hacer lo único que sabe y que puede hacer, ladrar.    

Pero no podemos de ningún modo olvidar todo lo que hicieron, porque alguien que no les conozca puede estar tentado de pensar que estos dos elementos, Folgueral y Macías, han empatado en dignidad con Dios el amo y el machaca con el papa. Y nada más lejos de la realidad:

  1. No podemos olvidar el varapalo de la anulación judicial del Pleno del Sábado Santo en el que se pusieron los sueldos de forma ilegal, por lo que varios tribunales han ordenado que los devuelvan, porque fueron indebidamente cobrados en virtud de una flagrante ilegalidad.
  2. Tampoco podemos olvidar la anulación del contrato de la limpieza, cuya resolución puede costarle millones a este ayuntamiento y comprometer toda la estabilidad de este ayuntamiento.
  3. No podemos olvidar tampoco que un juez ha anulado el Pleno de aprobación de los Presupuestos de 2015 por el desprecio manifiesto a una de las entidades locales menores de este Ayuntamiento.

De modo que cuando Macías dice que yo tengo fondo de armario con muchos trajes, debe tener mucho cuidado, porque si cruza de nuevo la línea de lo personal, tal vez tenga yo que hablar de otro tipo de trajes que les sienten a ellos como un guante para la temporada otoño-invierno. Y ya se sabe, las rayas nunca pasan de moda. 

Por otro lado, respecto a las exenciones fiscales que Macías pide para los comerciantes afectados por las obras de Camino de Santiago, tengo que decirle qude aplaudo la iniciativa, solo que espero que no sea como las exenciones que él y Folgueral aplicaron a esos mismos comerciantes cuando dejaron a sus negocios completamente aislados durante la celebración del Mundial de Ciclismo, porque convirtieron a la ciudad en un “Gulag interior”.

Por último, tengo que denunciar que,  además del reciente intento de Folgueral de desalojar del equipo de cogobierno municipal a Coalición por El Bierzo, ya intentó una maniobra similar en el Consejo Comarcal de El Bierzo, institución en la que quería echarnos. Las razones de esta maniobra son inconfesables y algún día se conocerán.