caso barcenasEl extesorero del PP Luis Bárcenas ha pedido hoy, a través de su abogado Enrique Villegas, en un juicio celebrado en el Juzgado de lo Social número 16 de Madrid, que el PP le indemnice con más de 900.000 euros por despido improcedente.

Durante la vista el letrado del PP, Iván Gayarre, se ha opuesto y ha alegado que hubo un acuerdo mutuo en 2010 para una indemnización pactada de 719.502 euros brutos que ya percibió Bárcenas para que extinguiera su relación con el partido y que además solo ocupó cargos de alta dirección, como gerente y tesorero, con nombramientos de confianza y poderes ante notario pero no con contrato laboral.

Luis Bárcenas ha seguido la vista por videoconferencia desde la cárcel de Soto del Real (Madrid) en la que se encuentra en prisión provisional por el caso Gürtel y el seguido por los papeles de sus cuentas, que tiene abiertos en la Audiencia Nacional.

El extesorero del PP presentó esta demanda contra el partido en febrero de 2013 alegando que había seguido trabajando como asesor de la formación hasta el 31 de enero de ese mismo año, fecha en la que, asegura, fue dado de baja sin su consentimiento, coincidiendo con la publicación un día antes en El País de las notas manuscritas sobre una supuesta contabilidad B del PP, que le fueron atribuidas a él.

En su demanda, Bárcenas ha pedido una cantidad superior a los 890.000 euros en concepto de salarios dejados de percibir, a lo que añade otra cantidad menor en concepto de liquidación, lo que eleva a más de 900.000 euros el total del dinero reclamado.

La representación del PP ha seguido negando hoy en el juicio la versión de su extesorero sobre su despido y ha insistido en que la relación laboral con Bárcenas finalizó en 2010, tras su imputación en el caso Gürtel.

Sin embargo, Enrique Villegas, abogado de Bárcenas, ha argumentado que entre 2010 y 2013 el extesorero siguió teniendo despacho en la sede del PP, además de secretaria, teléfono fijo con extensión, móvil y correo electrónico y se le facilitó un conductor del partido y estima que no se ha acreditado el pacto referido.

Por su parte, Iván Gayarre, abogado de la formación política, ha alegado que en 2010 se llegó a un acuerdo entre el PP y Bárcenas para extinguir la relación y que fruto del pacto el partido le abonó “en diferido” entre abril de ese año y enero de 2013 719.502 euros en bruto, de los que se retuvo a Hacienda 295.000 euros.

El representante del PP ha precisado que si se le hubiera pagado lo pactado de una sola vez se le tendrían que haber retenido 302.000 euros y ha insistido: “Lo que se le debía a Bárcenas está abonado”.

Ha añadido que en ese periodo Bárcenas no tuvo relación laboral con el partido sino que se le facilitaron medios para apoyarle en su defensa, que realizaba a título personal, pero no para trabajos para el PP.

Ha recordado que Bárcenas defendió la tesis del partido hasta el 6 de febrero de 2013 cuando declaró ante la Fiscalía Anticorrupción y “dio un giro de 180 grados” en su posición “sabiendo que tenía una situación muy complicada tras saltar el asunto de sus cuentas en Suiza y sus papeles, y comenzó a dar una apariencia de relación laboral que nunca existió”.

Al respecto, Enrique Villegas ha planteado que de haber existido dicho acuerdo y por tanto dicho pago “en diferido” a su representado podría haberse producido fraude y falsedad documental.

Durante la vista ha testificado el director de la Asesoría Jurídica del PP, Alberto Durán, único momento en el que ha intervenido Bárcenas por videoconferencia para pedir que se acercara al micrófono para oírle bien.

Alberto Durán ha dicho que cuando asumió la Dirección de la Asesoría Jurídica del partido fue el propio Bárcenas el que le confirmó la existencia de dicho acuerdo mutuo y que el extesorero le explicó que no había constancia documental porque es un “caballero” y que era un “pacto de buena fe”.

Ha aclarado que en enero de 2013 se le abonó una nómina a Bárcenas por un error administrativo ya que estaba incluido en las órdenes de pago que se daba al banco, así como que entre 2010 y 2013 no tuvo despacho en la sede del PP sino que usaba una sala que él mismo calificó de “habitáculo” para sus “cosas personales”.

EFE