• Un programa enseña a los escolares a reconocer los productos peligrosos que deben ser retirados del mercado

Niñas disfrazadas del Condesa Fenosa de O Barco

 

La Xunta acaba de iniciar, hasta el 9 de febrero, y por cuarto año consecutivo el programa “Entroido coa Escola Galega do Consumo”, que se centra en ofrecer pautas y consejos para una compra y un uso idóneo y seguro de los productos típicos del carnaval como son disfraces, pelucas, pinturas y demás artículos que se pueden encontrar a la venta en cualquier establecimiento comercial.

La iniciativa de la Consellería de Economía, Empleo e Industria, a través de la Dirección Xeral de Comercio e Consumo, está dirigida al alumnado de entre 8 a 16 años y durante la realización de las actividades los alumnos y alumnas  participantes pueden trabajar directamente con los productos propios del carnaval.

Después de asistir a una pequeña charla en la que se explican los principales riesgos que se encuentran en esta clase de productos, tales como inflamabilidad, riesgo de asfixia, por el desprendimiento de piezas pequeñas, o ahogamiento, por el reducido tamaño de los cordones, el alumnado realiza por grupos un trabajo sobre inspección de consumo y analiza cada producto, indicando el motivo por lo que debería ser retirado del mercado.

Además, esta actividad formativa contribuye a divulgar el trabajo del Laboratorio de Consumo de Galicia en sus tareas de vigilancia del mercado y de retirada de los productos inseguros.

Como cada año por estas fechas, el Instituto Galego de Consumo y de la Competencia (IGCC) lleva a cabo una campaña para comprobar que los artículos que se ponen a la venta en los diferentes establecimientos comerciales no presentan ningún riesgo y cumplen con la normativa.

 Durante el año 2017, el Laboratorio de Consumo de Galicia analizó un total de 30 artículos relacionados con el carnaval, incluyendo disfraces y sus accesorios. Además, se comunicaron a la Red de alerta nacional 13 artículos relacionados con disfraces que no cumplían con los requisitos de seguridad establecidos en la normativa.

 En la campaña iniciada este 2018 se van a analizar un total de 20 artículos relacionados con el Entroido, pero además está previsto que las actuaciones inspectoras sobre esta clase de productos se extiendan también a otras épocas del año, como es la celebración del Samaín o Halloween en los meses de octubre y noviembre.

Niños disfrazados de A Rúa de Valdeorras

 

Consejos para la compra de disfraces

Desde el Instituto Galego del Consumo y de la Competencia se recomienda hacer un consumo responsable al comprar máscaras, disfraces y cosméticos como medida de prevención de accidentes, con especial atención a los productos que van destinados a los más pequeños. Desde el Instituto se recuerda que los disfraces para menores tienen la consideración de juguete, por lo que tienen que cumplir los requisitos de seguridad que marca la normativa e incluir en su etiquetado a marca CE, la edad recomendada, las instrucciones y advertencias en su utilización, así como el nombre y la marca del producto, razón social y dirección del fabricante o importador.

Se recomienda guardar tanto la etiqueta como la factura, necesarias para realizar cualquier reclamación posterior.

Los disfraces de los menores de 7 años no deben tener componentes peligrosos que puedan provocar asfixia (cordones demasiado largos o botones que se puedan desprender con facilidad).

Tampoco se permiten cordones que cuelguen por debajo de las partes inferiores de la pieza.

 Por otra parte, se recomienda elegir materiales no inflamables y atender a las indicaciones del etiquetado en este aspecto, así como mantener los niños alejados de cualquier fuente de calor intenso.

Los trajes que no sean  para menores de 3 años deberán indicarlo explícitamente a través de una advertencia, en la que se explique el riesgo específico que motiva la exclusión.

En cuanto a las máscaras, se debe comprobar que los orificios son suficientes para permitir una idónea ventilación.

Con respeto al maquillaje, deberá ser ajustado para la piel de los niños, y deberá probarse antes en una zona de la mano o del brazo.

Niñas disfrazadas en O Barco