• El PP considera que el grupo de gobierno revoca de forma unilateral un acuerdo plenario y PSOE y BNG argumentan que el cambio fue consensuado con los vecinos
La Corporación de A Rúa durante el pleno

La Corporación de A Rúa durante el pleno

 

Un cambio en la ordenación viaria de la remodelada  Plaza Galicia se convirtió en uno de los puntos más polémicos del reciente pleno de la Corporación municipal de A Rúa. El grupo municipal del PP, Avelino García Ferradal,  dijo que el proyecto de reforma,  ya ejecutado y pendiente sólo de reordenación viaria, contemplaba una  semipeatonalización de la zona, algo descartado por el grupo de gobierno después de mantener una reunión con los vecinos.

Avelino García y ediles del PP, durante el pleno

Avelino García y ediles del PP, durante el pleno

 

Avelino García Ferradal  considera que dicha modificación supone revocar un acuerdo plenario  de forma unilateral adoptado en su día por la Corporación de A Rúa y elevó la consulta al secretario, que elaborará un informe al respecto para aclararlo, según matizó después la alcaldesa, la nacionalista María Albert.

El concejal de Urbanismo y teniente de alcalde, el socialista Luis Fernández Gudiña, manifestó que “é certo que nun pleno dixemos que se ía remodelar tal e como estaba no proxecto,  pero a sopresa foi que cando nos reunimos cos vecinos a maior parte non estaba dacordo en como estaba prevista facer a reordenación, creían que dese modo iba a haber máis accidentes e perxuizos, de aí o cambio”.  Añadió que “como vimos que a solución aportada dos vecinos non significaba ningún problema accedeuse a reestructuración viaria”, que consistirá en modificar la dirección de entrada, que será por la calle Ourense, y la salida, por la calle Coruña”.

María Albert y Luis Fernández Guidña, durante el pleno

María Albert y Luis Fernández Guidña, durante el pleno

 

Por otra parte, la chopera de O Aguillón, pendiente de tala, concretamente 300 árboles “enfermos”, también llevó al PP a preguntar cuándo se llevará a cabo teniendo en cuenta el peligro que existe de que se desplomen. En este sentido, la alcaldesa, María Albert, reconoció la peligrosidad de la zona y explicó que el retraso del Concello para acometerla está en su elevado coste ecónomico y que el Concello está a la espera de una subvención solicitada a la Xunta de la que aún no tiene confirmación. Además, indicó que por el hecho de que están enfermos “debido a un fungo na raíz, a Condederación Hidrográfica Miño-Sil  prohibiu a venta da madeira e hai que queimala de xeito que non se pode obter ingresos de ahí”.

García Ferradal propuso al Concello que también tome medidas para que el propietario de una finca particular situada, también en O Aguillón, corte los árboles pues están a punto de desmoronarse sobre la vía pública. La alcaldesa respondió que el dueño dijo que los cortará.