Cristóbal_MontoroEl Gobierno se ha comprometido con los agentes sociales a subir el mínimo exento de la tributación por indemnización por despido, que en el anteproyecto de ley está fijado en 2.000 euros, y ha descartado que se suprima la deducción fiscal por estas indemnizaciones en el impuesto de sociedades.

Estas son las conclusiones de la reunión mantenida hoy en la sede del Ministerio de Hacienda por su ministro, Cristóbal Montoro, y por sus secretario de Estado, Miguel Ferre, con los líderes de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, y de UGT, Cándido Méndez, y con los presidentes de CEOE, Juan Rosell, y de Cepyme, Jesús Terciado, para hablar de la reforma fiscal.

La reforma fiscal elaborada por el Gobierno recoge que las indemnizaciones por despido tributarán a partir de los 2.000 euros por año trabajado al limitar la exención que tenían sobre el IPRF y establecer un mínimo equivalente a un salario de 20.000 euros anuales.

Los agentes sociales harán llegar a Hacienda ahora sus propuestas sobre el límite de la tributación en las indemnizaciones por despido.

Ferre ha admitido que este hecho puede provocar que el proyecto de la reforma fiscal no se apruebe en el Consejo de Ministros de este viernes, sino el siguiente, día 25 de julio.

En este sentido, ha subrayado que lo importante es que se le dé el visto bueno antes de que se acabe este mes para remitirlo posteriormente al Congreso de los Diputados.

El secretario de Estado ha insistido en que con el tope en 2.000 euros, el 80 % de las indemnizaciones por despido que fueron abonadas en 2012 seguirían exentas del pago de impuestos.

Asimismo, este límite en la exención de tributar se extiende a los despidos colectivos por causas objetivas (económicas, técnicas, organizativas, de producción o por fuerza mayor).

Antes de esta medida, los trabajadores sólo tenían que tributar la cantidad cobrada por despido improcedente cuando superaban el máximo legal de 45 o 33 días por año trabajado.

Ferre ha descartado la posibilidad de que la indemnización se vea influida por una ponderación de la edad del despedido, frente a la opinión de los sindicatos que han recalcado que el Ejecutivo sí estudiará esta propuesta.

El secretario de Estado considera que esta circunstancia prácticamente ya se produce, “ya que los de más edad llevan más años trabajando y reciben más indemnización con una mayor parte exenta”.

Además, Ferre ha asegurado que ha quedado desechada la idea de suprimir la deducción fiscal de las indemnizaciones por despido de la que se benefician las empresas en el impuesto de sociedades.

A este respecto, ha incidido en que los asistentes a la reunión, incluidos los sindicatos, han coincidido en que no es conveniente adoptar esta medida.

Por parte sindical, Méndez ha destacado que el Gobierno es consciente de que la tributación de las indemnizaciones por despido es “inadecuada e injusta” y ha insistido en que lo que percibe el trabajador despedido no es una renta, sino una indemnización por la pérdida del derecho a trabajar.

Toxo ha señalado que lo importante es proteger a la gente que lo pasa mal y que es despedida, “con unas indemnizaciones que no son muy altas porque ya han sufrido serias reducciones”.

Además, ha propuesto que se creen unos planes de renta para aquellas personas que son despedidas y que tienen difícil reincorporarse al mercado de trabajo, con el objetivo de que enlacen con la jubilación.

Los presidentes de CEOE y Cepyme, presentes en el encuentro, no han querido hacer declaraciones a su término. EFE