Galicia vivió un verano climatológico extremadamente cálido

  • Galicia vivió un verano climatológico extremadamente cálido, con los valores medios más altos de la serie histórica
  • El resumen del informe climatológico estacional de Meteogalicia concluye que la temperatura media del período se situó 1,6 grados por encima del esperado en esta época, mientras que el volumen de precipitaciones se movió dentro de la normalidad
  • Julio destacó por los episodios de calor extremo, con temperaturas medias que consiguieron los 22,4 grados, agosto fue muy cálido y junio resultó un período normal 
  • Los termómetros marcaron los valores medios más altos de toda Galicia en las riberas del río Sil y los más bajos en el macizo ourensano de Manzaneda y en la sierra del Xistral

 

Galicia registró un verano climatológico normal en cuanto a las precipitaciones y extremadamente cálido en el que respeta a las temperaturas, un balance a lo que contribuyó de forma especial el mes de julio, que estuvo marcado por varios episodios de calor extremo.

Así se concluye en el resumen del informe climatológico de Meteogalicia sobre el último trimestre, elaborado a partir de los datos recogidos en las estaciones más representativas de la Comunidad y teniendo en cuenta su evolución durante el período de referencia 1981-2010.

Las temperaturas marcaron registros históricos, especialmente durante julio. Así, el promedio en el conjunto del período se situó en 20,7 grados, es decir, 1,6 grados por encima del habitual, y la estación climatológica acabó registrando en su conjunto las temperaturas medias y máximas más elevadas de toda la serie histórica.

Por meses, julio fue extremadamente cálido y la temperatura media consiguió los 22,4 grados, con una anomalía de 2,7 grados con respeto a los valores históricos registrados en las estaciones meteorológicas más representativas de la Comunidad. Agosto mantuvo una tónica similar debido a la persistencia de las situaciones anticiclónicas, siendo en su conjunto un período muy cálido.

El único mes que se desmarcó de la tónica general del verano en Galicia fue junio, marcado por una gran variabilidad de situaciones meteorológicas y los contrastes entre jornadas extremadamente cálidas y secas con un comienzo y un final de mes con predominio de temperaturas frías, por lo que, finalmente, resultó ser un período normal.

Diferencias geográficas

En cuanto a la situación por áreas geográficas, el comportamiento de los termómetros presentó ciertas diferencias. Así, mientras el promedio en el conjunto de la Comunidad se situó en 20,7 grados, en el macizo ourensano de Manzaneda y en la sierra del Xistral se registraron los valores más bajos, en torno a los 14,7 grados, mientras que en las riberas del río Sil los termómetros llegaron a conseguir, de promedio, los 24 grados.

En el que respeta a la lluvia, Galicia vivió en su conjunto un trimestre dentro de la normalidad. Las precipitaciones medias para las 16 estaciones meteorológicas de referencia fueron de 117 litros por metro cuadrado, apenas un 2% más del esperado para este período, por lo que el verano se considera, en su conjunto, normal.

Desde este punto de vista, junio fue el único mes del período caracterizado cómo húmedo debido a las lluvias inscritas durante la primera semana y los últimos 10 días. De hecho, el balance mensual fue de 86 l/m2, lo que significa que llovió un 78% más del previsto atendiendo a los datos históricos de referencia.

La situación cambió a partir de julio, donde el predominio del tiempo anticiclónico hizo que las lluvias inscritas habían sido escasas mismo para esta época del año, con un déficit pluviométrico de un 66% respeto del habitual.

El verano climatológico finalizó con un agosto seco, en el que se mantuvo la tónica del mes anterior aunque la anomalía con respeto de las precipitaciones esperadas para esta época del año fue de un 39%.

Lo reparto de la lluvia inscrita durante todo el trimestre no fue homogéneo en el conjunto de la Comunidad. Así, los valores más altos se concentraron localmente en la Marina occidental, con cerca de 340 l/m2 acumulados entre junio y agosto. Por el contrario, los registros más bajos se concentraron en gran parte de las provincias de Ourense y Pontevedra así como en las comarcas coruñesas de Bergantiños y Terra de Soneira, donde apenas se recogieron 50 l/m2.

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