• Conde reivindica en el Consejo Termal ourensano la necesidad de un trabajo conjunto para garantizar la estabilidad y el desarrollo del sector
  • El conselleiro de Economía, Empleo e Industria llamó a definir un nuevo mapa termal que contribuya a generar un clima de confianza en el ámbito y estimule el crecimiento turístico y la creación de empleo
  • A este respecto, Conde destacó el proyecto de Ley de aprovechamiento lúdico de aguas termales, pionero en España, como motor de esa transformación
  • Galicia es la mayor fuerza termal nacional y novena de Europa, con Ourense siendo la segunda ciudad continental con las mayores reservas de aguas mineromedicinales

 

El conselleiro de Economía, Empleo e Industria, Francisco Conde, reivindicó hoy la necesidad de proteger el patrimonio termal gallego apoyándose en la colaboración, en el entendimiento y en la innovación como ejes sobre los que vertebrar el futuro del sector. Conde llamó a la necesidad de un trabajo conjunto entre los principales actores del sector, incluyendo el Consejo Termal de Ourense, en el que participó esta mañana y en el que estuvieron presentes representantes de los balnearios, de los ayuntamientos de la provincia y las universidades.

A este respecto, el conselleiro, acompañado por la directora de la Agencia de Turismo de Galicia, Nava Castro, destacó el proyecto de Ley de aprovechamiento lúdico de aguas termales aprobado por el Consello da Xunta el pasado 1 de agosto. Este proyecto, que convierte a Galicia en pionera en la regulación de esta materia, vela por garantizar la higiene y la salubridad de los aprovechamientos turísticos de aguas termales, blindando su sostenibilidad medioambiental, protegiendo la integridad patrimonial del entorno y promocionando el desarrollo económico y social de los ayuntamientos termales. Los objetivos de esta regulación permitirán completar el mapa termal gallego, ofreciendo nuevas oportunidades para atraer un mayor volumen de turistas, desarrollando el medio rural y creando nuevos puestos de trabajo.

De este modo, este proyecto (consensuado con los principales representantes del sector) complementa la legislación ya existente para balnearios terapéuticos, diferenciando entre espacios termales pensados con perspectiva lúdica y establecimientos balnearios, sujetos a la normativa vigente, sumando con esta medida mayor seguridad jurídica y técnica al sector y ofreciendo un régimen de inspección sanitaria que salvaguarde el cumplimiento de la ley. “Con esta ley, los usuarios tendrán la garantía absoluta de la calidad de las aguas por parte de los establecimientos”, matizó Conde.

Galicia, potencia termal

Debido a su patrimonio termal, Galicia es la mayor potencia nacional de este campo y una de las principales representantes del termalismo europeo, contando con 300 captaciones de aguas mineromedicinales, 21 balnearios (7 de ellos con distintivo Q de Calidad Turística) y 3 centros de talasoterapia. Un sector que cuenta con 3000 plazas hosteleras, situando a la cabeza de España, con cerca de 150.000 usuarios que reportan una facturación de 60 millones de euros y que movilizan el empleo directo o indirecto de 1.400 puestos de trabajo en el ámbito.

Esta situación es particularmente significativa en la provincia de Ourense, que aglutina 7 balnearios de gran relevancia (el 35% de Galicia), incluyendo el triángulo formado por Ourense, O Carballiño y O Ribeiro, y que convierten a su capital en la segunda ciudad europea (sólo superada por Budapest) con mayores reservas de aguas mineromedicinales.