Infanta CristinaTextualmente los abogados de la defensa de la Infanta Cristina, Miquel Roca y Jesús Silva,  han indicado que “la mera pretensión de mantener viva una imputación no puede anteponerse a la estricta aplicación de la Ley”.

El recurso ha incidido en que el juez José Castro ha querido “mantener a toda costa la imputación” por blanqueo de capitales y un delito, pero indican que no cuestionan la rectitud de intención del juez.

Este argumento se esgrime porque es lo único que encuentran como explicación para que indicios de criminalidad que en su día se consideraron insuficientes o exculpatorios ahora la incriminen, y consideran que el juez ha forzado las figuras de delito fiscal y blanqueo “más allá de lo que una cabal interpretación jurídica debería permitir para sostener la relevancia penal de las imputaciones”.

Los abogados critican también las consideraciones del juez Castro sobre que la Infanta no había contestado a la práctica totalidad de las preguntas que le hicieron en su interrogatorio como imputada: “De las más de mil preguntas que se le formularon a Doña Cristina sólo dejó sin responder, por no recordar o desconocer los hechos en detalle, unas doscientas”.

“Muchas de las evasivas de Doña Cristina fueron propiciadas por el propio señor Juez, que insistió en preguntar decenas de veces sobre cuestiones de detalle pese a que mi defendida, ya al formularse la pregunta genérica, adelantó no conocer, no constarle o no recordar los pormenores”, sostienen los abogados en el recurso.

Dicen que solo así puede explicarse que el interrogatorio a la Infanta sea el mayor motivo para mantener su imputación “en ausencia de mejores indicios”.