• El Sergas inicia mañana un estudio en dos oleadas para conocer con precisión la dimensión del mapa epidemiológico gallego del COVID-19
  • Sanidad realizará más de 100.000 test para conocer los niveles de inmunidad al coronavirus de la población gallega
  • El Instituto Gallego de Estadística (IGE) se encargó de elaborar un muestreo representativo de la población gallega
  • La citación a las pruebas será mediante contacto telefónico y su resultado será comunicado en el mismo día

 

El Servicio Gallego de Salud comenzará mañana a realizar la primera de las dos oleadas de test que conforman el estudio epidemiológico diseñado por la Xunta de Galicia con el objetivo de definir la auténtica dimensión de la epidemia del COVID-19. Así, la segunda de sus fases, tendrá lugar dentro de cuatro semanas.

Con este análisis, la Consellería de Sanidad procurará un triple objetivo: estimar la prevalencia de la inmunidad frente al COVID-19 en las diferentes localidades gallegas, definir cuál es su repercusión de acuerdo a las variables de sexo y edad, y, finalmente, monitorizar la evolución de la epidemia durante el período de tiempo en que se produzca la recogida de la información.

El Sergas diseñará un mapa epidemiológico de Galicia a través de dos muestras de 50.925 personas distribuidas entre las diferentes comarcas y ayuntamientos gallegos. Así, y de una manera aleatoria, el Instituto Gallego de Estadística (IGE) seleccionó en primer término, un mínimo de 600 personas en 38 áreas territoriales que agrupan a todas las comarcas y, de sucesivo, distribuyó proporcionalmente los restantes test según su densidad de población, hasta llegar las 50.925 muestras por fase.

En las siete grandes ciudades gallegas, la realización de pruebas de esta primera oleada será de 4.800 en Vigo, 3.500 en A Coruña, 2.800 en Ourense, 2.150 en Lugo, 1.900 en Pontevedra, 1.650 en Santiago y 1.500 en Ferrol.

La Consellería de Sanidade, a través de sus recursos asistenciales, se encargará tanto de la realización de los test como de la recogida de la información y, desde mañana, comenzará a citar la cada una de las personas seleccionadas de manera aleatoria por el IGE . Además, el Instituto Gallego de Estadística será el encargado de enviar el listado con las personas seleccionadas la cada uno de los centros de salud de las áreas territoriales definidas.

La citación a las pruebas se realizará mediante contacto telefónico con cada una de las personas seleccionadas y, tras realizarles una pequeña encuesta se concretará una cita para hacer el test en el centro de salud especificado. En este sentido, la toma de la muestra consistirá en una punción digital que tras ser introducida en un medio reactivo, indicará si esa persona tuvo contacto con COVID-19 o no. Además, en caso de que la persona seleccionada para realizar la prueba se encuentre encamada, el personal del centro se desplazará hasta su domicilio. Cabe subrayar que los resultados de las pruebas se comunicarán en el mismo día de su realización, por medio de una nueva llamada telefónica.

El muestreo del IGE garantiza la representatividad del COVID-19 en Galicia

El Instituto Gallego de Estadística (IGE) se encargó de determinar el tamaño de una muestra con la que poder dibujar el mapa epidemiológico de las cuatro provincias gallegas. Así, la población que será objeto de investigación serán las personas que dispongan de la tarjeta sanitaria del Servicio Gallego de Salud y que, tras ser escogidas de una manera aleatoria, permitirán estratificar la influencia de la pandemia por áreas territoriales; la prevalencia del virus segundo los diferentes tramos de edad (0-18 años,19-64 años y 65 o más años) y su sexo.

El estudio epidemiológico permitirá tener una visión más clara y amplia del COVID-19 en Galicia, e incide en que esta investigación repercutirá de una manera beneficiosa en toda la población, se participe o no en la toma de datos pues, los resultados del proyecto, permitirán conseguir un conocimiento profundo de la epidemia del COVID-19, permitiendo adoptar las medidas sanitarias y de confinamiento más idóneas; conocerla su incidente de acuerdo las variables de sexo, edad, área territorial; poder programar ordenadamente el regreso a la normalidad de los sectores productivos y, sobre todo, poder anticiparse ante la posibilidad de nuevos contagios potenciales.