Pisos en ventaAquellos que estén en estos momentos a la búsqueda de una vivienda podrán darnos la razón a lo que os vamos a comentar: los bancos están trabajando como inmobiliarias y están interesados en deshacerse de su stock de viviendas.

Y es que la burbuja financiera ha traído aparejado el hecho de que muchas entidades financieras se hayan convertido en las mayores inmobiliarias del país, tanto de viviendas nuevas sin vender, como de pisos a medio terminar, solares e incluso, de pisos de segunda mano.

Casi todas las entidades financieras poseen un portal inmobiliario propio, algo impensable antes del comienzo de la crisis, motivo por el cual las inmobiliarias acusan a las entidades de intromisión profesional.

 

Las entidades financieras conceden mejores condiciones a las hipotecas que sean para comprar sus pisos. Esto hace que aquel que está buscando un piso haya cambiado la forma de buscarlo. Lo primero es acudir a las diferentes entidades financieras a ver que pisos tienen en stock ya que, además de poder ser más baratos que si van directamente a la inmobiliaria y/o promotora, saben que las condiciones que les dará la entidad serán mucho mejores que si lo que quieren es financiar un piso ‘libre’.

Si una vez contemplada la oferta inmobiliaria de las entidades en sus stocks no les convence, es cuando los que buscan vivienda se van directamente a la búsqueda libre. Ahí es donde las inmobiliarias entran a jugar, pero claro, si antes dominaban el mercado de la compraventa de pisos, ahora pasan a ser actores secundarios en muchas ocasiones.

Torre de La Rosaleda en Ponferrada, ‘símbolo’ de la burbuja inmobiliaria

 

  • ¿Por qué ha cambiado esta forma de búsqueda de pisos?

Dos son los motivos principalmente porque lo que se hacía antes ahora no es tan habitual ya.

El primero radica en que las inmobiliarias y promotoras tienen una deuda contraída con las entidades financieras con lo cual los pisos deberán de ser vendidos a un determinado precio. Mientras, estas buscan el reducir al máximo la deuda y para ello renuncian al margen de beneficios que poseen las inmobiliarias ya que no buscan ganar dinero, sino que lo que buscan es reducir lo antes posible el stock de viviendas y cancelar las operaciones de activo que poseen. Esto hace que muchas entidades opten por ofrecer los pisos más baratos que las inmobiliarias.

Vinculado al punto anterior nos encontramos con un segundo motivo que hace que los que buscan vivienda vayan antes a los bancos. Ante la premura en deshacerse del stock de viviendas, las entidades financieras ofrecen mejores condiciones si se les compra el piso a ellas que si es para financiar un piso que no esté en su stock. Y esto sí que es relevante ya que los diferenciales de las hipotecas de hace años han desparecido y disparado.

Las entidades, para hacer su stock atractivo, mantienen diferenciales de antes de la crisis, siguen permitiendo plazos de devolución que llegan a los 40 años y lo que es más importante, mientras que ahora lo máximo que se financia es el 80% del precio de compraventa a un piso libre, en los suyos hay incluso entidades que llegan a financiar el 100% del precio.

Aquellos que no posean dinero ahorrado, mínimo un 20% más los gastos inherentes a la compraventa, difícilmente podrán optar a solicitar una hipoteca de piso libre y se enfocarán más a la búsqueda de pisos de las entidades financieras.

Lo cierto es que a fin de cuentas, todo lo dicho debe de ser valorado por el que se va a hipotecar ya que eso suele ser para toda la vida. Pero lo cierto es que si se opta por un piso del cual no se está convencido porque sale más barato, la cosa puede ser también un error.

Como consejo que podemos dar es que quién quiera hipotecarse deberá de saber qué cantidad esté dispuesto a asumir al mes como cuota y hacer números en función de eso, ya sea piso libre o del stock de entidades financieras. Eso sí, que el piso escogido convenza por completo al comprador.