• Carlos Casares recibe, a título póstumo, la Medalla de Oro de la Provincia de Ourense
  • Manuel Baltar entregó a los hijos del escritor y a suyo hermano el máximo galardón que otorga la Diputación de Ourense, definiendo a Casares como “un creador de lenguaje comprometido con su país”
  • Baltar destacó los valores que defendió Casares, “las cales hace falta recuperar mediante un diálogo fluido, enseñando a escuchar y a razonar, evitando con la fuerza de la palabra conflictos irreparables”
  • El presidente de la Diputación tuvo palabras a favor de la emigración gallega, anunciando que el grupo de gobierno de la institución provincial “presentará en el próximo pleno a adhesión al manifiesto “Por la defensa y porvenir del Centro Gallego de Buenos Aires”
  • El expediente de honra destaca “el reconocimiento de nuestro pueblo la una larga trayectoria cultural y social marcada por su carácter conciliador, que Carlos Casares forjó en su etapa más ourensana”

 

El escritor e intelectual ourensano Carlos Casares fue reconocido hoy con la Medalla de Oro de la Provincia de Ourense, a título póstumo, el máximo galardón que concede la Diputación de Ourense. El presidente del gobierno provincial, Manuel Baltar, entregó el galardón a los hijos del escritor y a suyo hermano, en un acto celebrado en el Salón de Plenos del Pazo Provincial en el día en el que se conmemora el 16º aniversario del intelectual ourensano, fallecido en 2002.

La concesión del galardón fue aprobada en sesión plenaria por la corporación provincial el pasado 24 de noviembre de 2017, dictaminando conceder a Carlos Casares lo dicto reconocimiento. El expediente de honra, a lo que dio lectura el diputado provincial de Cultura, Manuel Doval, señala que se le otorga esta distinción “como homenaje y reconocimiento de nuestro pueblo a toda una larga trayectoria cultural y social marcada por su carácter conciliador que forjó en su etapa más ourensana”. También destaca el expediente que las meritorias circunstancias personales y profesionales que concurren en Carlos Casares “son determinantes para evaluar las calidades que honran la esta figura”, y es obligado deber de la Diputación “promover la exaltación de los hijos ilustres de la provincia de Ourense que dedicaron su vida y sus actividades a favor de nuestro desarrollo, tanto cultural, artístico, musical, social como económico”.

El acto, presidido por Manuel Baltar, contó con la presencia de familiares de Carlos Casares y de representantes de los ámbitos institucional, cultural y social, siendo la laudatio a cargo del escritor Luis González Tosar, y contando en el apartado musical con la Coral de Ruada, que interpretó Ourense en la lejanía como apertura del acto y el Himno Oficial de la Provincia de Ourense, Ourense en el atardecer, como cierre. En nombre de la familia, Hakan Casares, hijo de escritor, agradeció esta distinción que le otorga la Diputación de Ourense a la memoria de su padre, y tuvo también palabras de agradecimiento para la ciudadanía de Ourense, “que hace posible estos homenajes”, recordando asimismo la importancia de la tradición cultural de nuestra provincia, “porque la cultura gallega y Galicia –dijo- no se entienden sin Ourense”.

 

“Escritor comprometido con su país”

En su discurso, el presidente de la Diputación de Ourense definió a Casares como “un escritor creador de lenguaje, comprometido con su país”, añadiendo que Casares no escatimó esfuerzos cuando tuvo que mediar para resolver conflictos. Lo hizo convencido y desde la razón, con sensatez, buscando soluciones pactadas, llegando a consensos que permitieran avanzar en la difícil tarea de dotar a Galicia de las instituciones de las que carecía”.

“Ese fue –afirmó Baltar- el gran mérito de Casares, asentar los pilares de la convivencia democrática, lo que él, junto con Ramón Piñeiro, consideraba mejor y más útil, sin atender a provocaciones o delirios extremistas. Carlos no fue un intelectual diletante y altivo, con ansia de poder, aceptó responsabilidades para abrir caminos y ofrecer posibilidades, no para acaparar y ejercer el dirigismo”.

Manuel Baltar destacó de Casares los valores que siempre defendió “las cuales hace falta recuperar mediante un diálogo fluido, flexibilizando rigideces muchas veces ridículas, enseñando a escuchar y a razonar, evitando con la fuerza de la palabra conflictos irreparables”, y agradeció a la familia Casares- Berg y a la Fundación Carlos Casares, “su buena disposición y colaboración permanente con el gobierno provincial. Fruto diera entendimiento es la publicación, en forma de libro, del número monográfico que la revista Raigame le dedicó, en su día, a Casares, publicado por la Diputación de Ourense”.

“Para esta institución todos los años serán años de Carlos Casares. He ahí su fuerza. Por eso decidimos fijar la entrega de la Medalla de Oro de la Provincia en una fecha como la de hoy -9 de marzo-, en la que hace 16 años nos dejó físicamente quien permanecerá para siempre jamás, gracias a su personalidad, trayectoria y obra, en la memoria colectiva de una nación cultural como la nuestra”, expresó Manuel Baltar.

Apoyo al Centro Gallego de Buenos Aires

El presidente de la Diputación destacó en su discurso el papel social y cultural de la emigración ourensana y gallega afirmando que “para continuar fortaleciendo el compromiso de esta institución con nuestra identidad y con nuestra condición de pueblo emigrante, el grupo de gobierno que encabezo presentará en el próximo pleno de esta corporación provincial a adhesión al manifiesto “Por defensa y porvenir del Centro Gallego de Buenos Aires”, publicado en el periódico Él Correo Gallego el pasado día 7 del corriente mes”.

Manuel Baltar considera que esta provincia, “sensibilizada desde siempre con nuestra diáspora, no puede permanecer ajena a la grave situación que atraviesa la institución símbolo de la galleguidad en el mundo. Los ourensanos estamos hoy con el Centro Gallego de Buenos Aires, y haremos todo el posible para contribuir a una solución digna”. “Nos podemos olvidar que esa centenaria mutualidad fue el motor que mantuvo encendido la antorcha de la democracia y de la identidad de Galicia en momentos muy difíciles, que superamos juntos”, dijo el presidente de la Diputación, recordando que el primer convidado a las Jornadas Patrióticas que el Centro Gallego de Buenos Aires organizó en 1945, fue Ramón Otero Pedrayo, y uno de los últimos, en 1985, fue Carlos Casares. Entre una y otra fecha, destacadas personalidades de la Galicia territorial estrecharon, año a año, los vínculos con aquella Galicia Ideal, así denominada por Castelao”.

Finalizó Baltar señalando que con el ejemplo de Carlos Casares y con el recuerdo de los millares de mujeres y hombres de esta tierra -que con su trabajo ayudaron la engrandecer a casa común de todos los gallegos a más de once mil kilómetros de distancia- encaramos al futuro con confianza: creemos en Ourense y creemos en Galicia”.