La Burundanga, “polvo zombie”, “aliento del diablo” o escopolamina se ha convertido en un método fácil y limpio que utilizan los delincuentes. Especialmente el de mujeres violadas, tanto por esta como por ostras sustancias, la denominada sumisión química.

Se ha notado un aumento progresivo, se baraja en torno a un diez por ciento, de su presencia y uso en nuestro país.

Se trata deBurundanga una planta de origen colombiano muy peligrosa. La víctima colabora en todo lo que le proponen, como por ejemplo ir a sacar todo su dinero o mantener relaciones sexuales, sin recordar prácticamente nada o porqué le dieron su consentimiento.

La droga se mezcla con comidas y bebidas y la víctima no puede reaccionar. Los delincuentes expertos y que no buscan un fin sexual, suelen trabajar en grupo ya que es tan peligrosa que su simple aplicación sobre la víctima les puede afectar, usando en estos casos un pañuelo impregnado en dicha droga.

La víctima, aparte de la consecución criminal o las terribles consecuencias de una agresión sexual, puede sufrir numerosos daños, que van desde convulsiones o delirios a parálisis, depresión severa o arritmias, llegando a insuficiencias respiratorias y vasculares que le lleven a la muerte.

La labor policial se ve tremendamente dificultada, ya que en caso de las violaciones, aparte de la “segunda victimización” (revivir nuevamente la agresión) es muy Burundanga1difícil de demostrar su uso, ya que los restos de la burundanga desaparecen muy rápido de la sangre y es muy difícil establecer un protocolo de actuación que haga que el criminal responda ante la justicia.

Es estremecedor ver como realizando una simple búsqueda por Internet, aparecen multitud de vendedores de esta sustancia.