¿Cómo funcionan? 100.000 millones en avales públicos para evitar quiebras de empresas

  • El Ejecutivo ha anunciado una línea de avales públicos por hasta 100.000 millones que podrían movilizar hasta 200.000 millones en financiación con la participación del sector privado

 

¿Cómo funcionan?

Es una garantía que ofrece el Estado a los bancos privados a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO) para que den crédito a las empresas que lo necesiten en condiciones ventajosas. Al ser avalista el Estado, las entidades financieras están protegidas frente al eventual impago futuro de esos préstamos por parte de las compañías, pymes y autónomos. Se conceden en momentos de graves dificultades para la empresas y evitar que los bancos «cierren el grifo»del crédito, ya que ese dinero va a ser para cubrir problemas de liquidez (con un probable nivel alto de morosidad).

¿Qué empresas y cuándo podrán acceder a ellas?

Los 100.000 millones de euros de liquidez se pondrán a disposición de las empresas en corto espacio de tiempo, según palabras del Presidente. Será cuestión de días que el ICO habilite esa línea. Se podrán acoger todo tipo de empresa, grandes, pymes y autónomos. No estará destinada en exclusiva a los sectores más afectados (turístico o transporte).

¿Cómo se pide un crédito de este tipo?

Las empresas que necesiten liquidez para afrontar esta crisis podrán pedir préstamos u otra solución de financiación a través de un banco. Lo que hacen esos avales es blindar a la entidad financiera de los posibles impagos. Es decir, el dinero lo presta el banco, pero quien realmente asume el riesgo final es el ICO (el estado).

Urgencia y necesidad

Debido a la declaración del estado de alarma y todo lo que conlleva, multitud de comercios tienen que cerrar de forma temporal, provocando un parón en la actividad económica que deja sin ingresos a pymes, autónomos y otras empresas. Se tiene que seguir haciendo frente a los pagos pero con una caja menguada que puede producir problemas de liquidez o no tener dinero para hacerles frente. En función de la duración del parón, puede derivar en destrucción del tejido productivo y quiebras. Es por ello la urgencia y necesidad de inyectar de forma masiva la liquidez suficiente para que puedan aguantar en esa situación.