• Tras las fiestas comienza la temible ‘cuesta de enero’

Consejos en tres apartados:

  • Suprimir consumos innecesarios o bien cambiar hábitos de compra
  • Realizar compras en volúmenes que abaraten costes
  • Ser más racional a la hora de cocinar

 

Suprimir consumos innecesarios

cesta compraO bien cambiar hábitos de compra. Lo primero que se debería analizar son aquellos gastos que realizas en comida que son perfectamente prescindibles o que pueden ser sustituidos por otros productos que dan la misma funcionalidad pero a menor coste.

Hay gente que no puede comer sin tomarse un par de copas de vino. ¿Podrías prescindir de eso y cambiarlas por agua? Si no es así, ¿Podrías cambiar a un vino más barato y que te diese las mismas sensaciones? El caso es racionalizar los usos alimenticios y que los adaptes a tus nuevas circunstancias económicas. Más si has reducido tus ingresos mientras que los alimentos siguen subiendo de precio.

Todos somos conscientes que en el tema de la comida siempre nos gusta darnos unos ‘ligeros homenajes de vez en cuando’ y comprar productos más caros de lo normal. Estos excesos hoy por hoy son una de las razones importantes por las cuales el comer se ha vuelto caro. Es verdad que acostumbrados ‘al marisco’ ahora cuesta mucho adaptarte al menú del día, pero la cosa es así. Por lo tanto, evita excesos innecesarios.

Además, busca productos sustitutivos que te den la misma satisfacción o utilidad. Mucha gente se orienta por la compra de ‘marcas blancas’ que están teniendo un crecimiento en ventas muy grande desde el inicio de la crisis. Proponemos que busques y compares. Si usas un determinado aceite por ejemplo, prueba el de otras marcas o incluso el de marcas blancas más baratas. Puede que consigas los mismos servicios y te ahorres un dinero.

Se puede decir que los productos no son los mismos en calidad  o en sabor. Cierto, pero probablemente los ingresos mensuales tampoco sean los mismos que los de hace 5 años.

Analiza las ofertas que realizan los diferentes supermercados de tu zona y que te dejan en los folletos de propaganda. Puede que haya un ahorro interesante entre comprar un producto en uno u otro establecimiento. Consejo: ojo con ir a un supermercado y comprar más cosas que la oferta a por la cual ibas, ya que puede que lo que ahorres por un lado lo acabes pagando por otro.

 

Realizar compras en volúmenes que abaraten costes

Eso no es nada nuevo. Hay marcas que producen envases normales y envases de los llamados ‘tamaño ahorro’ o ‘pack familiar’. Son aquellos en los que pagas más pero en los cuales llevas más cantidad. Compensa adquirir el envase ahorro porque el coste sobre el envase normal lo compensa.

Si tienes un paquete de galletas de 1Kg a 2 euros y te ofrecen el envase familiar de 1,5Kg a 2,8 euros por ejemplo, hace que si compras tres kilos, con la primera opción gastes 6 euros y con la segunda 5,6 euros. Si puedes, cuando vayas a comprar, piensa que comprar el paquete de 1,5kg es más desembolso, pero si consumes a tu ritmo habitual, tras la segunda compra del envase familiar ya te habrás ahorrado 40 céntimos con respecto a la compra del envase normal.

Se racional en las compras. Si necesitas 3 kilos de patatas y el kilo te sale a 1 euro, pero si compras más de 6 kilos te lo dejan a 0,80 euros, haz números de si las vas a acabar usando, ya que también tendrás mucho ahorro.

Ojo con los 2×1 o 3×2 de muchos supermercados, ya que lo que suelen hacer es subir el precio de la primera  y/o dos primeras unidades para que la segunda o tercera (dependiendo del caso) parezca que es más barata o gratuita, con lo cual acabas comprando dos unidades al precio inicial sin que haya ahorro de ningún tipo.

 

Ser más racional a la hora de cocinar

El último grupo de consejos es directamente en la cocina, en la forma en la cual puedes conseguir ahorrar algún dinerillo que te vendrá genial a fin de mes.

Si una determinada comida a vas a hacer un par de veces a la semana, procura realizarla una sola vez y guardar, por ejemplo, en un tupper para el siguiente día lo sobrante. Muchos antes tirábamos a la basura el poco que quedaba. Haz más ahora para que quede el primer día sea suficiente para otro día de la semana. Recuerda que cocinar dos veces lo mismo te lleva el doble de tiempo y seguro que gastas más energía en ello que si cocinas una sola vez una mayor cantidad.

Claro está que deben de ser comidas que admitan su conservación en tuppers o congelación. Pero si por ejemplo vas a hacer unas lentejas, mejor haz una olla grande y que dure para dos días. Es tan fácil como la famosa ley de la Economía de las ‘economías de escala’.

 

Resumiendo: cambiar hábitos de comida y adaptarlos a las nuevas posibilidades; conseguir sustituir productos que consumes por otros de menor coste que cubran tus necesidades alimenticias; ser racional en la compra que realizas y buscar las mejores ofertas a tu alrededor; optimizar el tiempo y los recursos en la cocina para no despilfarrar gas o luz.

Cualquiera de estas recomendaciones, bien gestionada, puede permitir conseguir un interesante ahorro mensual en la cesta de la compra, más en esta terrible ‘cuesta de enero’.