Sentado, desde mi huerto,

disfruto mirando la Ría.

El cielo está cubierto

y la tarde es algo fría.

Veo pasar los veleros

que, empujados por la brisa,

navegan más que ligeros

y, digo yo…¿Por qué tanta prisa?

Las lanchas en las bateas

cargan el mejillón,

ese fruto de las mareas

que va destino al fogón.

A Lourido llegan los pescadores

que faenan el calamar,

hoy el día no fue de los mejores

pero eso son las cosas de la mar.

Oigo tañer la campana,

avisando a los vecinos

que la iglesia los reclama

y, allá van, por el camino.

Hoy, como cada día,

es la misa de algún pariente

al que se recuerda todavía

por ser ¿cómo no? buena gente.

Los que no fueron a ver al cura

rezan en la taberna  

que, con el vino que pone Pura,

la misa es más moderna.

Y yo sigo mirando, atento,

buscando historias que contar.

Unas veces me inspira el mar,

otras, cuento lo que siento.

Matías Ortega Carmona

Matías Ortega Carmona

Matías Ortega Carmona

http://matiasortegacarmona.blogspot.com.es/