• La Guardia Civil detectó a 36 conductores que iban a esquiar a Manzaneda conduciendo bajo los efectos de drogas
  • Montó un operativo para regular el tráfico de los más de 2.000 vehículos diarios que registró la estación de montaña el pasado fin de semana
Operativo en los accesos a la estación de esquí de Manzaneda

Operativo en los accesos a la estación de esquí de Manzaneda

 

La Guardia Civil estima que más de 2.000 vehículos diarios se trasladaron el pasado fin de semana a la estación de Cabeza Grande de Manzaneda, lo que se traduce en unas 6.000 personas, entre esquiadores y visitantes que, atraídos por la nieve, el sol y el tiempo libre, decidieron acudir a la montaña. Por este motivo,  y para garantizar la seguridad en torno a las carreteras de acceso a la estación de montaña, desde el pasado viernes y hasta las últimas horas del domingo, la Guardia Civil del Subsector de Tráfico de Ourense estableció un dispositivo especial para la regulación y ordenación de la circulación de vehículos, entre los que se encontraban una gran cantidad de autocares procedentes de A Coruña, Pontevedra y el Norte de Portugal.

En este “Operativo especial nieve” también se incluyeron los controles para la verificación del consumo de alcohol y drogas. De las 69 pruebas de drogas realizadas, resultaron positivas 36, de las cuales 10 fueron en cocaína; 30, en cánnabis y 3, en opiáceos, detectándose en 7 de los positivos más de una sustancia, principalmente cocaína y cánnabis. Paradójicamente, ninguna de las 325 pruebas de alcohol dio positivo.

La conducción bajo los efectos de drogas se encuentra sancionada con una multa de 1.000 euros y la retirada de 6 puntos del carné de conducir. “Una vez más se ha podido constatar que la presencia de drogas  y sus consecuencias  en los conductores y la sociedad es una realidad indiscutible”, comentó la Guardia Civil.